La conducción a mayor velocidad de la establecida es el tercer factor más frecuente en accidentes en España. Según la Dirección General de Tráfico (DGT), en 2023 se registraron 211 accidentes mortales donde el exceso de velocidad estuvo presente.

En 2024, los radares de la DGT captaron a más de 64.000 conductores circulando a mayor velocidad de la establecida y más de 1.100 de ellos por circular a más de 80 kilómetros por hora por encima del límite legal. Gran parte de ellos fueron puestos a disposición judicial por cometer un posible delito contra la Seguridad Vial.

¿Ahorras tiempo si vas a mayor velocidad?

El matemático José Ángel Murcia explica en un vídeo de Tik Tok que cuando conduces a 60 kilómetros por hora tardas un minuto (1.000 metros cada 60 segundos) en recorrer un kilómetro y, evidentemente, si doblas la velocidad y vas a 120 kilómetro por hora, recorrerás un kilómetro en 30 segundos.

Pero si vamos a 140 kilómetros por hora tardaremos 25,7 segundos en recorrer esa misma distancia, es decir, ahorraremos apenas 4 segundos, tiempo que podemos tardar en beber un trago de agua o cambiar de canal en el coche.

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♬ Interestelar - Leonardo Travensoli

Entonces ¿merece la pena correr el riesgo de accidente por superar la velocidad establecida? Según el profesor Murcia cuanto más rápido conduzcas menos tiempo ahorrarás. Llega un punto en que la ganancia de tiempo es tan mínima que no se puede comparar con el riesgo que se corre al superar el límite de velocidad.

Efectos de circular a velocidad excesiva

Aumento en la distancia de detención

La primera consecuencia física de conducir a una alta velocidad es que aumenta la distancia de detención. A mayor velocidad, más tiempo y distancia recorrerás antes de detener el vehículo o reducir su velocidad para evitar un accidente.

Distancia de detención. DGT

Efecto túnel

La velocidad trae consigo efectos negativos en la percepción del conductor. Causa el llamado efecto túnel que reduce la capacidad de anticipación y favorece la fatiga, la agresividad y las distracciones. Conforme aumenta la velocidad, el campo visual se reduce e impide ver los peligros de los laterales de la calzada. Esto se da porque las imágenes laterales pasan a tal velocidad que el ojo no es capaz de captarlas y solo se ve con nitidez el centro de la imagen.

Efecto túnel. Freepik

La alta velocidad afecta a la percepción propia del conductor de la velocidad a la que circula puesto que, sobre todo, en autovías y autopistas el cerebro se acostumbra al entorno en movimiento y se carece de referencias visuales estáticas.

Consecuencias físicas y materiales

Los daños que se pueden sufrir en un siniestro en el que se implica a la velocidad está muy relacionados con la energía cinética del vehículo, es decir, la de la propia velocidad. Las probabilidades de sufrir un accidente mortal o lesiones graves aumenta con la velocidad, haya sido o no la causa final del accidente.

Según la DGT, el impacto que produce la colisión de un vehículo a 50 km/h equivale a caer de un tercer piso, en el caso de los 120 km/h podría compararse con caer del piso 14 y ya con una velocidad de 180 km/h, el impacto se equipara a caer de un piso 36.

Además las consecuencias no son solo para el conductor, sino que también para peatones y ciclistas. Las velocidades establecidas por la DGT se basan en estos datos: la mortalidad de un atropello a un peatón a 30 km/h es de un 5%, en cambio a 50 km/h el porcentaje asciende al 50% de probabilidad de muerte y a partir de los 80 km/h las lesiones serán tan graves que las probabilidades de sobrevivir serán escasas.