Cuando tenía 16 años, Desirée Vila practicaba gimnasia acrobática con normalidad. No obstante, una mala caída supuso para ella un antes y un después en su vida, ya que le produjo una grave lesión en la que se fracturó la tibia y el peroné.

Una de sus arterias se obstruyó, teniendo como consecuencia la amputación de su pierna derecha. Durante meses, tuvo que dejar de practicar el deporte que amaba y afrontar el reto de aprender a caminar de nuevo. Pero no solo eso, sino que gracias a su gran sentido del humor y carisma innato, la atleta paralímpica continuó con su sueño, y actualmente se encuentra presente en el mundo audiovisual a través de la divulgación que lleva a cabo en sus redes sociales (@desivila98).

Desirée Vila lleva a cabo divulgación en redes sociales. Cedida

Tan normalizado tiene el uso del humor respecto a su amputación, que incluso a veces siente que la gente se incomoda más con los chistes que ella misma: “Creo que es una forma muy sana de gestionar una situación complicada y, en mi caso, he decidido llevarlo de esta manera”. 

No solo en redes sociales

Desirée Vila también se ha dejado ver por programas de televisión como Top Chef o el documental Ganas de vivir. Tras su experiencia, cuenta como anécdota que alguna vez le han entrevistado en periódicos deportivos, cuya mayoría del público estaba muy interesado en el fútbol, y no parecían entender “mucho que, de repente, se dé visibilidad al deporte paralímpico”. Sin embargo, cuando participó en el programa familiar Top Chef, sintió “un feedback muy positivo. Sobre todo, de parte de familias con hijos con discapacidad”.

Como ella bien dice: “En redes sociales hay de todo”, cuestión que se demostró en el momento en el que Vila tuvo que denunciar la avalancha de comentarios de acoso y sexualización que recibía en TikTok. Respecto a esta situación, explica: “La gente se atreve mucho a criticar y a hablar de los cuerpos de los demás, sobre todo si tú tienes un cuerpo que no es normativo”.

Sucedió con un “vídeo de humor, que en ningún momento era sexualizado” y cuenta cómo le afectó: “Me molestó bastante, porque estaba subiéndolo por las risas, por normalizar -que es lo que siempre hago- y no paraban de llegarme notificaciones. Cada comentario era peor que el anterior, todo era superincómodo”.

La atleta paralímpica sufrió una grave lesión a sus 16 años. Cedida

De hecho, llegó a reflexionar sobre si un hombre hubiera recibido el mismo tipo de comentarios sobre su cuerpo en dicha situación, poniéndola de ejemplo para recordar “por qué es importante seguir visibilizando la discriminación a la mujer, el Día de la Mujer, etc”. Así lo cuenta: “Todavía hay muchísima diferencia entre los comentarios que le haríamos a un hombre y los que le haríamos a una mujer. Por supuesto, los hombres tendrán más dificultades en otros aspectos y sentidos, pero -en concreto con el tema del cuerpo- somos las mujeres las que tenemos que aguantar comentarios que los hombres posiblemente no tengan que aguantar”.

“Las personas con discapacidad somos una minoría”

“Yo nunca empecé con alguna intención”, afirma Desirée respecto a visibilizar su situación en redes sociales. Piensa que es una persona sociable y abierta, a la que desde pequeña le ha gustado grabarse en vídeos. Además, “veía que a la gente le interesaba mucho, porque es algo desconocido”: “Obviamente, las personas con discapacidad somos una minoría, no está normalizado. No te encuentras todos los días con una persona con prótesis. Dentro de ese grupo, no todo el mundo se siente cómodo hablando de ello. Ahí encontré un nicho en el que había mucho desconocimiento, y yo tenía la autoridad -como usuaria de prótesis- de compartir mis dificultades, ideas, día a día...”.

Además de ser algo que le gustaba, “era algo positivo para la sociedad”: “Ayudaba a eliminar prejuicios, sesgos inconscientes y generar conocimiento que no puedes encontrar en cualquier sitio. ChatGPT no te va a contar cómo se siente o vive una persona con discapacidad”.

Blindar la salud mental en internet

Cuando un vídeo se viraliza, llega tanto lo bueno como lo malo, y Desirée Vila lo sabe bien. Considera que, pese a que enseña su día a día en redes sociales y habla de deporte, no se mete en muchas polémicas: “Esa es un poco la forma de protegerme, ¿no?: el no compartir más de lo que creo necesario”. Asimismo, cree que “cuando eres altavoz, hay que hablar también de cosas importantes, no solo divertidas y fáciles”: “Por eso, cuando creo que puedo ayudar a alguien con mi opinión lo comparto”.

Desirée Vila continúa activa en lo que más le gusta: el deporte. sergio suarez / cedida

No obstante, también confiesa que al seguir en activo como deportista, intenta no meterse en “muchas movidas” para no preocuparse en cuanto a salud mental se refiere, y porque “tampoco” le “interesa”: “Trabajo con marcas y buscan perfiles que no sean polémicos. Como parte de mi trabajo, es una de las necesidades que yo tengo, pero también lo hago por intentar no estar tan expuesta a comentarios negativos”. 

Responsabilidad

La atleta paralímpica siente la responsabilidad de tener un mensaje positivo, principalmente por la gente que le sigue: “No olvidemos que la discapacidad, aunque yo la venda desde un enfoque positivo, es una situación muy jodida para muchas familias, dependiendo del tipo”. Por eso, intenta “generar un ambiente de seguridad y normalización de la discapacidad”. “Aunque, como te decía antes, también me mojo y me meto en reivindicar lo que es importante”, puntualiza. 

Cree que los deportistas buscan mostrar en su perfil la “parte guay: competiciones, éxitos...”, aunque también ha intentado mostrar las cosas que no se ven: “cuando las cosas no salen bien, o estás lesionado”. En resumidas cuentas, ella busca mostrar la parte buena, aunque cuando ha estado mal también lo ha contado. Como referente en sinceridad y resiliencia, Desirée Vila es un ejemplo de porqué las redes sociales también tienen una parte buena, sobre todo, cuando se utilizan para derrumbar prejuicios y sesgos de una parte minorizada de la sociedad.