El fin de semana invita a bajar el ritmo, a dedicar algo más de tiempo a la cocina y a disfrutar de platos que reconfortan desde el primer bocado. Este menú propone una combinación de recetas, pensadas para compartir en casa y disfrutar el resultado y el proceso.
Primer plato: Caldo de pollo
Como inicio, nada más reconfortante que un buen caldo de pollo. Una receta básica de la cocina casera que destaca por su sencillez y por su capacidad para sentar bien en cualquier momento. Aromático, ligero y lleno de matices, es un primer plato ideal para abrir el apetito y preparar el cuerpo para el resto del menú.
Además, su carácter versátil lo convierte en una opción perfecta tanto para tomar solo como para acompañar con pequeños añadidos, manteniendo siempre su esencia tradicional.
Segundo plato: Lasaña de carne y verduras frescas
El plato principal apuesta por un clásico que nunca falla. La lasaña de carne y verduras combina capas de sabor y textura en una receta completa y contundente, ideal para una comida de fin de semana en familia. La mezcla de ingredientes aporta equilibrio entre lo vegetal y lo más sabroso de la carne, dando como resultado un plato lleno de matices.
Es una elaboración que invita a compartir, perfecta para llevar al centro de la mes, con ese punto casero que convierte cualquier comida en un momento especial.
Postre: Macedonia
Para cerrar, una propuesta fresca y ligera. La macedonia es un postre sencillo pero muy agradecido, en el que la fruta de temporada es la gran protagonista. Colores, aromas y sabores naturales se combinan en una opción dulce que no resulta pesada y que refresca el final de la comida. Una forma perfecta de terminar con algo ligero, adaptable a distintos gustos y ideal para preparar con antelación.
Un menú pensado para disfrutar de la cocina doméstica, alternando recetas reconfortantes con propuestas más frescas, y demostrando que el fin de semana es el momento ideal para comer bien y sin complicaciones.