Síguenos en redes sociales:

El obispo Elizalde abre las puertas al diálogo con los sacerdotes críticos con su labor

Elizalde defiende su gestión y responde al sector crítico en el homenaje a los religiososos veteranos con una llamada al diálogo

Homenaje a nueve sacerdotes en el Seminario de Vitoria por sus bodas de plata, oro, diamante y platinoCedidas

15

El Seminario de Vitoria ha acogido la celebración litúrgica que cada año reúne a cientos de sacerdotes, familiares y amigos de aquellos que cumplen sus bodas de plata y oro sacerdotales, y a las que en esta ocasión se han sumado las de diamante y platino, correspondientes a los 60 y 70 años de ministerio, respectivamente.

En esta cita han sido 9 los sacerdotes homenajeados, junto a 14 fallecidos por los que también se ha rezado durante el encuentro.

Por motivos de edad y situación de salud, dos de los 9 homenajeados –Santos Ros y Serafín del Campo– no han podido acudir, mientras que Juan Ramón Echevarria, misionero, ha enviado un mensaje desde Ecuador donde se encuentra para hacerse presente en la celebración.

El resto de los reconocidos –Antonio Fuentes, Carlos García Llata, Francisco Javier Querejazu, Marcelino Yapo, Luis Santos Argote y Félix Núñez Uribe– han concelebrado la misa junto con más de 70 sacerdotes, en un acto presidido por el Obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde.

Homenaje a nueve sacerdotes en el Seminario de Vitoria por sus bodas de plata, oro, diamante y platino

Diálogo diocesano

En su homilía, el prelado ha comenzado felicitando a los homenajeados y se ha referido a la situación en la diócesis con respecto al comunicado emitido por algunos sacerdotes.

"Nadie, en su sano juicio, puede negar que en la Diócesis de Vitoria se está dando una eclosión de carismas, de gracias de conversión y de renovación eclesial"

El obispo ha asegurado que no busca ser un gerente, gestor o supervisor de carismas, sino liberar la libertad para que sigan surgiendo, acompañándolos y ayudando a su integración en la Iglesia local.

"Me tocará corregir, encauzar y priorizar, pero siempre estaré acompañando con afecto y velando por los más débiles, aunque me tenga que enfrentar a quien sea. No me defiendo a mí mismo sino la fe de mi pueblo”, ha manifestado.

En su reflexión, cuyo contenido se encuentra de manera íntegra en la web de la Diócesis, Mons. Elizalde ha subrayado además no tener conciencia de reprimir ningún carisma ni de haber descuidado el patrimonio diocesano, aunque ha pedido perdón si por torpeza lo ha hecho o si se ha percibido con dolor.

Asimismo, ha brindado su cercanía para escuchar y ha agradecido que se le aconseje en los foros eclesiales un equilibrio distinto de los temas doctrinales que aborda, concluyendo que su casa, tiempo y corazón permanecen abiertos al diálogo.

Tras un aplauso de los asistentes, los sacerdotes que celebraban sus bodas ministeriales han tomado la palabra para agradecer el desarrollo de una jornada que ha contado con la animación musical del Coro San Prudencio y la asistencia de decenas de laicos y religiosas.

Después de la misa, el comedor principal del Seminario de Vitoria ha albergado una comida fraternal para los participantes.