Pasan horas y días al volante de un autobús urbano con decenas de personas a bordo y recorren una ciudad que ya se conocen al dedillo. Por eso, los chóferes de Tuvisa identifican a la perfección los puntos más problemáticos de las líneas, los giros, semáforos y carriles que es necesario mejorar para agilizar la circulación.

La sociedad municipal de transporte público de Gasteiz también tiene detectados los cambios a introducir. Además de los partes que envían los chóferes, el futuro plan de movilidad será un buen punto de referencia, ya que contempla la revisión y rediseño de las actuales líneas.

Conductor de un autobús urbano de Vitoria. Josu Chavarri Erralde

El plan actual, por ejemplo, marca especificaciones para el diseño de los carriles-bus y gateras-bus, esos elementos que se suelen colocar justo antes de los semáforos para facilitar la incorporación de autobuses con un carril propio.

Del mismo modo, el futuro plan contemplará otras actuaciones de este tipo. Por ahora y hasta que no se apruebe el nuevo plan de movilidad, atendiendo a lo observado por la plantilla, Tuvisa realiza un primer análisis con los pros y contras de cada recorrido.

Una de las conclusiones a las que llega es que el itinerario desde la calle La Paz hasta la parada de la calle Cadena y Eleta se hace en su mayor parte por vías de un único carril, lo que en momentos puntuales complica la circulación de los autobuses urbanos.

Lakua-Mariturri

Es una afección que repercute en cinco líneas del transporte público de: L-1 (Circular), L-4 (Lakua-Mariturri), L-6 (Arkaiate-Zabalgana), L-7 (Borinbizkarra-Paz y L-10 (Larrein-Aldaia).

Autobuses urbanos circulan por la plataforma del tranvía. Alex Larretxi

Asimismo, en el caso de la línea Circular (L-1), en general, indican que se trata de un itinerario cómodo que va bien de tiempos, salvo los sábados, cuando los chóferes circulan con menos margen de tiempo. De ahí, que sugieran mejorar la velocidad comercial en Adriano VI.

Aunque gran parte de la línea discurre por un único carril, no detectan muchos inconvenientes a la hora de circular. Además, detallan que la implantación de la OTA en San Martín ha mejorado el tráfico por la zona.

Betoño-Goikolarra

En cuanto a la L-3 (Betoño-Goikolarra), en ocasiones se producen cuellos de botella en la rotonda de la Duna y en la calle Manuel Iradier. Se ven posibilidades de aumentar la velocidad comercial en Avenida del Cantábrico y la calle Harrobi. Y, en general, considera Tuvisa que es una línea cómoda ya que, aunque aumenta su uso, no lo hace tanto como las líneas más utilizadas, por lo que se cumplen los tiempos.

Ocurre todo lo contrario en la L-4 que une Lakua con Mariturri, la parte más alta de Zabalgana. debido al alto número de usuarios, los conductores van ajustados de tiempo para realizar el recorrido, sobre todo en las horas.

En el caso de la L-5 (Arkaiate-Elejalde) lo que ocurre es que es una línea larga, por lo que a veces llega con retraso a Astegieta. No obstante, entiende Tuvisa que hay opciones para lograr una circulación más fluida en a avenida de los Huetos con Ali.

Arkaiate-Zabalgana

El alto número de viajeros y el largo recorrido de la L-6, que conecta Salburua con Zabalgana es uno de los principales inconvenientes de la línea Arkaiate-Zabalgana, a menudo con escaso margen de tiempo para efectuar los recorridos en tiempo, al igual que le sucede a la L-4 (Lakua- Mariturri). Las posibilidades de mejorar la velocidad comercial se centran en las avenidas de Bruselas y Santiago.

Borinbizkarra-Paz

La línea 7 (Borinbizkarra-Paz) es la que más cruces con el tranvía tiene a lo largo de su itinerario y más semáforos que interrumpen la marcha, lo que obliga a los chóferes a parar y arrancar en más ocasiones, lo que empeora la velocidad comercial de los autobuses que realizan este servicio. Tuvisa ve la posibilidades de ganar tiempo al circular por Sansomendi.

Un autobús urbano circula por General Álava e Independencia. Jorge Muñoz

En el caso de la L-8 (Universidad), a pesar de que se ajusta a los tiempos marcados, ya que no tiene tantos viajeros como otras líneas, sí que se detectan posibilidades de mejorar la velocidad comercial en la calle Nieves Cano.

Larrein-Aldaia

Y en la L-10 (Larrein-Aladaia), además de que cada vez tiene más usuarios en las horas punta, el principal punto negro de la línea está en la complicada maniobra que los chóferes tienen que efectuar para salvar el giro de la calle Juan Ángel Sáez, frente a las oficinas municipales del Ayuntamiento, a Pintor Díaz de Olano, en San Martín, ya que es un giro cerrado, con poco margen para maniobrar con lo que a menudo el autobús choca con la mediana.

BEI

En cuanto a la línea del bus eléctrico BEI, en algunos tramos, la circulación de los autobuses sería más cómoda si dispusiera de carriles más anchos.

Carriles bus, prioridad semafórica y mejor diseño de las paradas para facilitar la incorporación a la calzada son algunas medidas que Tuvisa ha adoptado para ganar velocidad comercial, enumera su presidenta, Izaskun Reyes.

“Y seguimos analizando de forma continua todas las posibilidades de mejora. En este sentido, un momento fundamental para dar un nuevo salto cualitativo será cuando se elabore nuevo plan de movilidad porque se revisarán todos los itinerarios”, avanza Reyes.