La comisión de Limpieza y Medioambiente celebrada este martes ha puesto sobre la mesa la situación de las escombreras ilegales localizadas en distintos puntos de Vitoria-Gasteiz. El concejal de Elkarrekin Óscar Fernández reprochó al gobierno municipal la magnitud del problema, advirtiendo de que "no solo es un problema de imagen, sino que puede derivar en problemas medioambientales".
Fernández aludió a una casuística variada, que abarca desde pequeñas escombreras en la vía pública hasta vertidos de mayor envergadura en zonas como Lasarte, y denunció la "mala fe de todas las personas que de manera ilegal están depositando estos residuos". Según el concejal, en Vitoria-Gasteiz se han llegado a contabilizar hasta 26 vertederos ilegales, algunos de los cuales han sido recuperados y otros no. Las quejas registradas en el buzón ciudadano han mantenido un "goteo constante" en los últimos años: 18 en el ejercicio anterior, 17 en 2023 y 13 en 2024. Sin embargo, las sanciones impuestas han sido mínimas: una en 2023, otra en 2024 y dos en 2025, un balance que Fernández calificó de "número insuficiente".
El concejal responsable del área, Pascual Borja, defendió la gestión municipal y matizó el alcance del problema. Aseguró que el servicio actúa tanto a partir de las llamadas ciudadanas como mediante inspecciones propias, con el objetivo de resolver cada caso "con la mayor brevedad posible". El concejal precisó que en la ciudad no existe ninguna escombrera como tal debidamente identificada, sino que los casos detectados responden principalmente a incivismos puntuales de particulares que, tras realizar obras, abandonan los restos en la vía pública. "Es importante cómo llamamos a las cosas", subrayó Pascual Borja.