El Palacio Villa Suso de Vitoria acoge desde este martes la exposición Puntadas de dignidad, una muestra impulsada por APRAMP, la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida, que reúne nueve diseños confeccionados por víctimas de trata dentro de su escuela-taller de moda.

La iniciativa, que podrá visitarse hasta el próximo 29 de marzo, pretende visibilizar la realidad de la explotación sexual y mostrar los procesos de recuperación y autonomía de las mujeres que han logrado salir de ella.

La exposición muestra nueve piezas creadas en este proceso formativo y se plantea como un recorrido donde los visitantes pueden descubrir, a través de un QR, la historia de la mujer que se encuentra detrás de cada traje.

El Palacio Villa Suso acoge la exposición Puntadas de dignidad Alex Larretxi

La presentación de la exposición ha contado con la participación de la concejala de Igualdad del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, Ana López de Uralde; la técnica de APRAMP Beatriz Amaro; y la formadora de moda de la asociación Carmen Girbea.

La entidad atendió a alrededor de 7.000 mujeres durante 2025

Durante su intervención, López de Uralde ha destacado el valor de la iniciativa como herramienta para sensibilizar a la ciudadanía. La edil ha subrayado el papel de la moda como vía para “visibilizar” una problemática que continúa presente en la sociedad y ha puesto en valor proyectos que, como este, permiten acercar a la ciudadanía la realidad de las víctimas de trata desde una perspectiva de dignidad y superación.

Desde APRAMP, Beatriz Amaro ha incidido en la necesidad de ofrecer alternativas reales a quienes han sufrido esta forma de violencia: “Las historias que traemos tienen detrás una realidad; hablamos de un delito que existe en nuestro país”.

En este sentido, ha explicado que la labor de la asociación se centra en acompañar a las mujeres en su proceso de recuperación y en la reconstrucción de su autonomía personal. “Hace falta ofrecer oportunidades reales a víctimas de trata”, remarcaba.

APRAMP

La entidad atendió a alrededor de 7.000 personas durante 2025, muchas de ellas en situaciones vinculadas a la explotación sexual y la trata. Entre los recursos que ofrece la asociación se encuentra una escuela-taller de moda integrada por supervivientes del delito, donde las participantes adquieren habilidades profesionales y recuperan la confianza en sí mismas.

Precisamente, la formadora Carmen Girbea ha explicado que el taller busca demostrar a las mujeres “que tienen poder y son dignas de una vida mejor”. En él aprenden desde el proceso creativo inicial, pensar en el diseño de una prenda o tomar medidas, hasta la confección final de los vestidos.

La exposición 'Puntadas de dignidad' muestra nueve piezas en un recorrido donde los visitantes pueden descubrir, a través de un QR, la historia de la mujer que se encuentra detrás de cada traje. Alex Larretxi

Según ha relatado, muchas de las mujeres llegan al programa con la autoestima profundamente dañada tras haber sufrido situaciones de explotación: “Las víctimas llegan a APRAMP sin dignidad, creyendo que no valen para nada, como les han hecho creer. Pero nosotras les enseñamos que sí pueden ser dignas para vivir como quieran”.

El espacio formativo reúne a mujeres de diferentes nacionalidades y culturas, que comparten un proceso de aprendizaje y reconstrucción personal. “Hay mujeres que llegan al taller y se ven incapaces de crear un traje o un vestido, pero con cada puntada avanzan un poco más”, explica Girbea.