El programa CaixaProinfancia de la Fundación ”la Caixa” acompaña en Álava a 40 niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad con el objetivo de que la falta de recursos no limite sus oportunidades educativas y personales. A través de apoyos educativos, sociales y familiares, el programa actúa desde la infancia para prevenir el abandono escolar y favorecer la igualdad de oportunidades.
Activo desde 2007, CaixaProinfancia ofrece servicios de refuerzo educativo, actividades de ocio y tiempo libre, acompañamiento psicosocial y apoyo a las familias, siempre a través de una red de entidades sociales y en coordinación con los servicios públicos.
Los datos del programa reflejan un impacto positivo en el ámbito educativo: el 84,7 % de los menores participantes logra graduarse al finalizar la ESO y la tasa de abandono escolar se sitúa en torno al 3,5 %.
En concreto en Vitoria, el programa lleva activo dos cursos y medio y han llegado hasta un total de 32 familias y 40 menores.
En la capital alavesa, el programa se desarrolla por las tardes en Ia Becchi Etxea y está coordinado por la Fundación Don Bosco Social, entidad de referencia para las familias participantes. El acceso al programa se realiza principalmente a través de los centros educativos, que conocen la situación académica y social del alumnado y trasladan la información a las familias.
“Los centros educativos nos conocen, saben quiénes somos y cómo funcionamos, y desde ahí se plantea a las familias”, explica Koldo Pérez, coordinador del programa en Álava. Aunque se trata de un proyecto abierto, existen criterios de acceso económicos y geográficos. El programa atiende sobre todo a menores de los barrios de Lakua, Sansomendi, Abetxuko, Ibaiondo y Arriaga de Vitoria.
A nivel estatal, en 2025 el programa ha acompañado a cerca de 67.000 menores de casi 43.000 familias en situación de vulnerabilidad
El programa articula su intervención en torno a tres ejes principales. El primero es el refuerzo académico, con apoyo en Primaria, Secundaria y Bachillerato, una etapa que se ha incorporado recientemente para dar continuidad al acompañamiento más allá de la ESO.
El segundo eje se centra en el tiempo libre, a través de centros abiertos y actividades de ocio de carácter social y lúdico, como excursiones o salidas culturales. Además, el programa incluye campamentos y colonias urbanas al finalizar el curso escolar. “El objetivo es aunar lo académico con lo social y lo lúdico, dándole importancia a las dos cosas. Intentamos que la atención sea lo más integral posible”, señala Pérez.
Acompañamiento
La asociación KOKUK aporta al programa un enfoque socioeducativo complementario al trabajo de los centros escolares. Su intervención se basa en la coordinación con otros agentes que ya trabajan con las familias, como los propios centros educativos y los servicios sociales de base.
“Es una bolsa de recursos que se articula para dar una atención lo más integral posible”, explica Aitor Jiménez. Desde KOKUK, los educadores y educadoras cocurriculares colaboran dentro de los equipos de convivencia, acompañando al alumnado en su desarrollo bio-psico-social y actuando como nexo entre el centro educativo, el profesorado y las familias.
Jiménez explica que el equipo compuesto por educadores y trabajadores sociales aporta un refuerzo educativo individualizado al programa: “Nosotros colaboramos dentro de los equipos de convivencia, asesorando, formando y acompañando al alumnado en su desarrollo biopsicosocial. También complementando un poco la labor que hacen ya los docentes y apoyando otros programas también de la comunidad, haciendo un poquito de nexo entre el centro educativo y la comunidad”.
Atención psicológica
El servicio de psicología del programa corre a cargo de la asociación Izeki, que cuenta con tres psicólogos y psicólogas que trabajan con menores de entre 8 y 18 años. La intervención puede ser individual o grupal, en función de las necesidades detectadas en cada caso.
“Trabajamos con un abanico muy amplio de situaciones y necesidades psicológicas”, explica Aitziber Arregi. Las sesiones grupales se utilizan cuando no se requiere una atención individualizada, mientras que los casos que lo necesitan reciben un seguimiento personalizado.
Además del trabajo directo con los menores, CaixaProinfancia actúa sobre el entorno familiar, reforzando competencias parentales y facilitando recursos que contribuyen a mejorar la estabilidad y el bienestar del conjunto de la familia, especialmente en contextos de desempleo, bajo nivel educativo y vulnerabilidad social.