Son dignos de verse cuadros como el de José Arrue, en el Museo de Bellas Artes de Vitoria, en el que retrata la llegada de un autobús, a principios del siglo XX, a la plaza de Llodio. Sorprenden, por ver cómo eran esos primeros autocares de la compañía La Unión, en los que los pasajeros que menos poder adquisitivo tenían subían por una escalera hasta la “grada” de su cubierta. Y los que ya estaban arriba, aprovechaban para bajar a sus familiares un cerdo.

Obra de José Arrue Cedida

Esta escena no era fruto de la imaginación de este pintor, sino de la vida misma, como prueban otras fotografías, en blanco y negro, en las que se ve que cómo otros viajeros trepan por esa misma escalera, en la estación de la calle Francia, y en otras, cómo a un grupo de novicios no les quedaba otra que hacerlo desde su ático. 

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Cubrían la línea Bilbao-Vitoria, de esta compañía, que tuvo su primer garaje en la calle Fueros, de Gasteiz, y que está de doble aniversario.

Por un lado, el del centenario que cumplió el año pasado desde su fundación, un 15 de noviembre de 1924, cuando echó a rodar gracias a dos vecinos de Orozko.

Se trataba e Miguel Acha Eguileor y Martín Inchaurbe Aldecoa, “de caserío con caserío en el barrio Zubiaur”, quienes acordaron crear, ‘Acha Inchaurbe’, con la facultad de hacer uso de la denominación ‘La Unión Servicio de Automóviles’.

Y, por otro, del centenario de La Burundesa, cuando se puso en marcha en 1925, en la localidad navarra de Urdiain, al abrigo de la línea que unía Alsasua con Pamplona.

“Ambos centenarios los celebraremos a final de año, en las estaciones de autobuses. Lo estamos organizando”, anuncia Joaquín Acha, CEO de autobuses La Unión. 

Es el “hijo pequeño, del hijo pequeño, de Miguel Acha y ya rondo los 60 así que no te digo nada...”, resume con gracia. 

A los Altos Hornos

Su abuelo, antes de embarcarse en esa aventura, ya tenía experiencia en el transporte de carbón a los Altos Hornos.

"Como los hombres llegaban completamente negros, ideó un cambio de cajas. Desmontaba en la que iba el carbón y montaba otra, con asientos de madera, para que fueran en ella los trabajadores”

“Lo que se me ha comentado es que una vez que lo descargaban, llevaban también a los trabajadores. Pero como los hombres llegaban completamente negros, ideó un cambio de cajas. Desmontaba en la que iba el carbón y montaba otra, con asientos de madera, para que fueran en ella los trabajadores”, detalla.

SUS SEDES

Desde hace una década, Autobuses La Unión viene ampliando y desarrollando sus sedes. En 2015 se inauguraron unas innovadoras instalaciones en Llodio con una nave industrial de 1.560m2; en 2016 se inauguraron las instalaciones de Sondika, con una superficie total de 3.600m2; en 2017 inauguraron las sedes de Miranda y Durango. Todas estas sedes albergan cocheras, zonas de taller para mantenimiento y reparación de los autobuses, zonas de playa preparadas con los más modernos sistemas de lavado y repostaje.


La Unión cuenta en Vitoria además con una instalación de 4.000 m2 donde se realiza el transporte adaptado para el Instituto Foral de Bienestar Social de la Diputación Foral de Álava, y de instalaciones en Salvatierra-Agurain, destinadas al transporte escolar.


En Álava opera además las concesiones de transporte entre Llodio-Amurrio y Vitoria, Durango y Vitoria, y Miranda de Ebro y Vitoria


Defendiendo cada valle

Años más tarde, tomó el nombre de La Unión, tras integrar en la misma a los cuatro o cinco empresarios que hacían el transporte entre Bilbao y Vitoria.

Porque, hasta entonces, para entendernos, las diferentes líneas, por cada valle, se defendían férreamente, casi como en Juego de Tronos.

“Había unos que lo hacían por Murgia, otros, que estaban más hacia el este e iban por Barazar, unos hacia Ubidea... Y otros que eran los de Durango a Vitoria, que iban por Urkiola. Cada uno defendía su valle y sus kilómetros”

“Había unos que lo hacían por Murgia, otros, que estaban más hacia el este e iban por Barazar, unos hacia Ubidea... Y otros que eran los de Durango a Vitoria, que iban por Urkiola. Cada uno defendía su valle y sus kilómetros”, resalta.

Pero los promotores de esta unión –como incide– fueron su abuelo y Martín Inchaurbe Aldecoa, cuando preguntaron, a los que luego serían sus socios, que por qué no hacían una compañía todos juntos.

Así, un 22 de diciembre de 1933, se constituyó Acha Inchaurbe y Compañía, sociedad de Automóviles La Unión, dando entrada a nuevos socios de ‘Cía. Automóviles de Álava’, quienes ceden sus derechos sobre la línea Bilbao-Vitoria por Murgia.

El 1 de febrero de 1957, esa sociedad limitada se transforma en ‘Acha Inchaurbe y Compañía, Sociedad Anónima’, pudiendo usar la denominación ‘La Unión’. 

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En imágenes: Más de 100.000 personas usarán la nueva línea entre Vitoria, Foronda y Loiu

La Burundesa

Mientras tanto, en 1925, en la localidad navarra de Urdiain, se funda la compañía La Burundesa, en alusión al valle de Burunda, desde donde operaba.

La siguiente ruta de La Burundesa unió Pamplona con Vitoria y con posterioridad, se inauguró la línea Pamplona-Vitoria-Bilbao, con transbordo en la capital alavesa, denominada popularmente por los viajeros como ‘La Bilbaína’.

En 1955 este mismo recorrido, pero directo por el puerto de Dima, que se tardaba en cubrir tres horas y media, lo explotarían conjuntamente La Unión y La Burundesa, iniciándose “una historia de hermanación sectorial única”.

El acuerdo verbal de colaboración, sellado con un apretón de manos, culminaría en la compra por parte de La Unión (2003) de la casi totalidad del accionariado de La Burundesa, pero preservando la independencia e interrelación de ambas.

En junio de 1961 nació ‘La Unión Alavesa’, tras la alianza entre ‘La Unión’ y ‘Automóviles Álava’, fundada en Vitoria en 1939. 

Carreteras "malísimas"

A juicio de Acha, uno de los mayores logros fue lograr unir pueblos, en una época en la que no existían las carreteras, o “eran malísimas”, y no había comunicación entre entre ellos, hasta que el autobús pasó por ellos, “y repartía correo también, o hacía de recadista: dile al de al lado que se ha muerto tal...”. Así, se logró una “función de integración territorial”.

Hoy, tiene una flota de 200 vehículos y una plantilla integrada por 350 trabajadores. Transporta cada año más de tres millones de viajeros y recorre más de cinco millones de kilómetros.

“La Unión es vino nuevo en odres viejos. Es una sociedad antigua, pero con mucho brío y con tecnología de primer nivel”, subraya.