Uno de los aspectos que va a determinar con más fuerza en las próximas décadas, en la economía y en las relaciones internacionales, es el suministro energético. Controlar las fuentes de energía, ya sean fósiles o renovables, ya es, no obstante, una cuestión de seguridad tanto pública como económica. Y Euskadi, como territorio con alta dependencia de los recursos del exterior, necesita seguir dando pasos en el campo de la electrificación y las renovables.

Para ello juega un rol central el sector energético, compuesto por empresas, centros tecnológicos y espacios de conocimiento. En total, ese sector se compone en Euskadi de casi 500 empresas (497), que facturaron el pasado año 17.090 millones de euros. Esta cifra de negocio representa ya un 25% del epígrafe bajo el cual se cobijan la actividad de los sectores industrial y energético en la CAV.

Es parte de la memoria del año pasado de Basquenergy Cluster, antes conocido con la denominación de Clúster Vasco de la Energía y que este año conmemora su 30 aniversario. La agrupación celebró hoy su Asamblea General en el BEC de Barakaldo, donde se expusieron sus intenciones de cara a futuro, que pasan por seguir elevando su desarrollo económico y su influencia social, haciendo de la energía uno de los ejes de la agenda pública de Euskadi.

"Las cifras reflejan la competitividad del sector" indicó José Ignacio Hormaeche, director general de Basquenergy Cluster. En este asociación se integran 212 agentes, entre los que se incluyen 89 fabricantes, 16 tecnológicas digitales, 31 ingenierías, 44 firmas de servicios, 17 operadores, 9 centros tecnológicos, 3 universidades y 5 entidades públicas. Como es tradicional en otros espectos industriales de la CAV, la presencia de las pymes es mayoritaria, con 142 compañías consideradas de pequeño y mediano tamaño.

Los desafíos son múltiples. "Nos falta tener claras las líneas de actuación ante China ysu dominio en las cadenas de valor", dijo Hormaeche, que citó como oportunidades de negocio para la industria vasca el nuevo tratado de comercio suscrito por la Unión Europea con India, así como las propuestas de Bruselas para estimular a toda la industria del continente. La descarbonización de la actividad productiva, la producción de renovables (eólica, solar, fotovoltaica) y la electrificación serán algunos de los frentes de trabajo del sector en los próximos años, también al calor del Plan de Industria Euskadi 2030 del Gobierno Vasco.