El director general de la Confederación Empresarial Vasca (Confebask), Eduardo Aréchaga, ha reclamado "nueva mirada fiscal para crecer y competir" y se ha mostrado convencido de que la jornada laboral de cuatro días "no está en el debate". Además, ha asegurado que el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, "es todo menos populista y demagogo" y ha asegurado que defiende el "planteamiento lógico" de "no cerrarse a nada" y "estar abiertos a todo".

En una entrevista en Radio Euskadi, recogida por Europa Press, ha afirmado que Confebask mantiene "las perspectivas y el criterio de evolución" económicos para el presente año. En concreto, cree que el primer semestre arrojará "un ritmo débil de crecimiento" que se acelerará "a medida que vaya consolidándose el año".

Además, ha asegurado que "si hay una relajación de la política monetaria", a partir de junio puede haber "una mayor reacción o reactivación de la inversión". "Yo creo que acelerará un poco el ritmo, si todo sigue como está previsto, el segundo semestre será mejor que el primero", ha señalado.

Aréchaga ha manifestado que Confebask se inclina por "políticas, de largo recorrido, tanto en el ámbito industrial y la política tecnológica" como "la política de formación profesional". "Una de las virtudes que tenemos, a diferencia de otros países territorios, es que los gobiernos construyen sobre lo construido, de acuerdo con unos consensos amplios", ha dicho.

A su juicio, la continuidad en las políticas "ajustándolas a cada momento, pero construir sobre lo construido" es "una virtud". Ha añadido que quizás "sí que hace falta una nueva mirada fiscal, que previsiblemente se abordará tras las elecciones generales, una mirada fiscal para recaudar de forma distinta, no recaudar menos pero si de forma distinta".

"Es decir, poniendo el Concierto Económico al servicio del crecimiento económico e incentivando la competitividad empresarial, la inversión, el arraigo, el talento y también las transiciones en curso, la digital, la digitalización, la climática, es decir, la descarbonización", ha explicado.

Para el representante de la patronal vasca, "hay que incentivar más la inversión" y utilizar la fiscalidad "no solamente para recaudar, que es lo que hasta ahora se ha aplicado, sino para crecer y competir". "Estamos hablando de más incentivos fiscales para crecer más y aumentar la tarta para luego tener más ingresos. Nosotros apostamos más por aumentar el PIB que por aumentar la presión fiscal", ha manifestado.   

JORNADA DE CUATRO DÍAS

Preguntado por la jornada de cuatro días, que propuso la vicelehendakari y consejera de Trabajo y Empleo, Idoia Mendia, Aréchaga ha respondido que "no está en la agenda ni empresarial ni política ni sindical, ni en la negociación colectiva". "Yo creo que no está en el debate", ha afirmado.

Ha admitido que Fabrika, el Centro de Alto rendimiento para la Transición Cultural de las Organizaciones, Fabrika, y el Gobierno vasco desarrollan "un estudio de investigación a tres años" al respecto, "desde el punto de vista de la I+D social más que del plan de acción laboral". "Yo creo que, en este día, hablar sin más de los cuatro días, es no estar pisando tierra", ha señalado.   

IMAZ

Aréchaga se ha referido también a la polémica generada tras las declaraciones de la vicepresidenta y ministra Teresa Ribera, que acusó al consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, de mantener un mensaje "decepcionante" y "populista" después de que este defendiera en Davos que la manera de abordar la descarbonización desde Europa se basa en "una aproximación ideológica" e insistió en la necesidad de "repensar" la política energética.

El director general de Confebask ha asegurado que no puede "compartir las palabras de la ministra" porque Josu Jon Imaz es "todo menos populista y demagogo". "Todo lo contrario, es una persona absolutamente rigurosa y un gran profesional y también un gran intelectual", ha dicho.

En su opinión, el planteamiento de Imaz "es claro, es decir, es más tecnología y que la tecnología decante las distintas alternativas, porque no nos tenemos que cerrar a nada. Que la transición ecológica o climática no habla de una tecnología, habla del objetivo de llegar a cero emisiones", ha explicado.

A su juicio, "esto es, un poco, lo que él viene planteando, y es un planteamiento lógico: es decir, no cerrarnos a nada, estar abiertos a todo".