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Roberto EscañoPresidente de la Federación Alavesa de Balonmano

“La situación actual del balonmano en Álava es mala, pero creemos que hay posibilidades”

El nuevo presidente, que ocupa el cargo desde junio de 2025, confía ciegamente en el nuevo proyecto que la federación tiene entre manos para impulsar este deporte en el territorio alavés

“La situación actual del balonmano en Álava es mala, pero creemos que hay posibilidades”Pilar Barco

Roberto Escaño accedió a la presidencia de la Federación Alavesa de Balonmano en junio del año pasado. El nuevo dirigente, con pasado como jugador en las filas del Marianistas, Corazonistas y Divino Maestro, tiene como objetivo hacer que el balonmano vuelva a estar tan presente como antaño en el territorio alavés. Una meta difícil a la que, junto al resto de integrantes de la federación, tratará de llegar poco a poco.

Ya va a cumplir su primer año en la nueva presidencia, ¿cómo le dio por acceder a ella?

La nueva directiva llevamos desde junio del año pasado, que es cuando se celebraron elecciones en todas las federaciones. Yo había empezado a entrenar a los chavalillos en Corazonistas y se me fue metiendo otra vez un poco ese gusanillo del balonmano, que al fin y al cabo no lo pierdes nunca. Entonces, cuando yo estaba allí entrenando en Coras, un grupo de gente que nos conocemos de toda la vida del balonmano me dijo: “Oye, pues igual habría que intentar ir a la federación para dar un impulso”, y me propusieron a mí a ver si quería colaborar con ellos. Yo les respondí que sí, que me encantaría echar una mano, y a partir de ahí nos juntamos un grupillo de varios clubes, de los clubes que hay un poco en Álava, y montamos esta nueva directiva.

¿Cuál era la situación en la federación antes de su llegada?

El año pasado, lo que sucedía en la federación es que había un pequeño grupo de gente a la que por lo menos hay que agradecerle que estuviera allí, pero lo único que hacían era organizar un poco los torneos y gestionarlos sin más. El balonmano poco a poco iba cayendo. Nosotros agradecemos a los que han estado hasta ahora, que por lo menos lo han mantenido y han estado ahí, pero creíamos que lo que le hacía falta al balonmano era darle un pequeño impulso.

Entonces, usted diría que el balonmano no recibe mucha promoción y eso es principalmente lo que pretende cambiar la nueva directiva.

Eso es. Agradecemos a los que han estado, que lo que han hecho es mantenerlo un poco vivo, pero lo que no promocionas a día de hoy, pues acaba muriendo. Nosotros creemos que es el momento de un plan. Tenemos un plan a dos o tres años y estamos hablando con diversas entidades para ver si nos dan colaboración y apoyo, y con eso intentar ir hacia adelante.

“Ahora hay menos niños porque creemos que otros deportes, principalmente el fútbol, nos están comiendo mucho terreno”

Ha mencionado antes que entrenar a los jóvenes le volvió a traer el gusanillo por el balonmano. Su pasión viene desde hace años, ¿no es así?

Sí, yo jugué hace años, bueno, de joven. Empecé en Corazonistas, y luego también estuve jugando en Marianistas. Pasé también por Divino Maestro, en el Gure Auzune. Luego ya tuve que empezar a trabajar y ahí pues lo fui dejando, pero estuve colaborando en el club Gure Auzune. Después me dijeron en Corazonistas, que era donde yo había estudiado, sí quería ahora colaborar y empezar a entrenar un poquillo a los jóvenes, y bueno, así he llegado hasta aquí.

¿Diría que la salud del balonmano en Álava es muy diferente a cuando usted era jugador?

La principal diferencia a cuando yo jugaba al balonmano es que antes sí que había Liga en Álava en todas las categorías. En sénior igual había unos 10-12 clubes y existía una Liga provincial. Ahora, cuando he llegado, he visto que todo lo que son categorías federadas, es decir, de cadetes hacia arriba, tienen que irse a jugar a la Liga vizcaína. Aquí no hay suficientes equipos para montar una Liga y tienen que irse a Vizcaya.

¿Y en cuanto a los escolares?

Pues ahí sí que hay algún equipo más, pero al final, son solo cinco o seis y tienen que estar toda la temporada jugando entre ellos. Entonces sí que es verdad que se ha perdido respecto a antaño. Poco a poco ha ido bajando el número de fichas desde que nosotros jugábamos. Sin ir más lejos, Álava llegó a tener en su día un equipo, el Caja Vital, en Primera División Nacional (tercera división). Ahora hay menos niños porque creemos que otros deportes, principalmente el fútbol, nos están comiendo mucho terreno. Hablamos con otras federaciones como la de Vizcaya y pasa lo mismo, pero allí sí que tienen más licencias.

Roberto Escaño ha estado entrenando a los más pequeños en Corazonistas.

¿Podría decirme el número de licencias que hay en Álava?

Lo tengo aquí apuntado en un informe que nos preparó Gari Garagarza, gerente del Bidasoa de Irún. Este informe nosotros lo hemos llamado el plan de impulso y es un diagnóstico sobre la situación actual que vive el balonmano en Álava. En el informe detalla lo siguiente: “En Gipuzkoa hay 4430 licencias, con un ratio resultante de 612,87 licencias por 100.000 habitantes; en Álava el número de licencias es de 527, es decir, 157,24 licencias por 100.000 habitantes. En Vizcaya, el número de federados también es mayor al del territorio alavés”.

¿Cuáles son los objetivos o el plan para impulsar el balonmano?

La situación actual es mala, pero creemos que hay posibilidades porque, comparado con el entorno, pensamos que aquí puede haber más fichas por número de habitantes. Según el informe de Gari, el balonmano femenino ahora mismo tiene mucho potencial. Este plan de impulso (el informe) se centra en tres pilares principales para lograr nuestro objetivo. El primero es crear una escuela de balonmano. Tenemos que empezar a estar en los colegios porque muchos han perdido este deporte: Marianistas, Luis Elejalde o Luis Dorao. Entonces, queremos crear una pequeña escuela en los centros cívicos, uno o dos días a la semana, para que esos chavales a los que les pique un poco el gusanillo puedan ir. Esa es una de las ideas que tenemos, y estamos en contacto con la Diputación y con el Ayuntamiento.

“Queremos poco a poco ir creando eventos para intentar que el balonmano se vuelva a ver, se vuelva a oír, y la gente empiece a retomar un poco esa afición, que sabemos que en Álava ha existido”

¿Y las otras ideas?

Para crear esa cantera necesitamos entrenadores, que ha habido una época en la que no se han generado. Otra idea es que queremos colaborar con la Asociación de Federaciones Deportivas Alavesas y sacar títulos específicos de balonmano, ya que hay muchos clubes que nos los están demandando para que haya más técnicos. Por último, la tercera pata es que queremos trabajar para darle visibilidad al balonmano. El 13 de junio hay un torneo, la XXVII. edición, de balonmano hierba en Betoño en el que ya hay confirmados seis clubes de fuera de Álava: Muskiz, Orio, Zumaia y alguno más. Queremos poco a poco ir creando eventos para intentar que el balonmano se vuelva a ver, se vuelva a oír, y la gente empiece a retomar un poco esa afición, que sabemos que en Álava ha existido, e intentar recuperarla.