Un aficionado del Aston Villa ha vendido el anillo de diamantes de su padre para financiar su viaje para presenciar la final de la Europa League que su equipo disputará el 20 de mayo contra el SC Freiburg. Esta será la primera final europea de los ‘Villanos’ desde la Supercopa de Europa de 1982.

El abonado del club de Birmingham contó a la cadena británica BBC que gastó sus últimas 20 libras (unos 23 euros) en gasolina para conducir hasta la joyería y que ahí sacó 550 libras (unos 635 euros) por vender el anillo de su padre, el cual este compró en 1988, y un reloj.

"Cuando el joyero me dio el dinero, rompí a llorar en la tienda", dijo este aficionado llamado Scott Barnes. "Aún tengo su anillo de bodas y el de mi madre y esos me los quedaré para siempre", añadió.

La relación entre Barnes y su padre se estrechó más a partir de 2009 cuando el primero fue sometido a un bypass gástrico, con las complicaciones posteriores que derivaron en que fuera declarado discapacitado.

"Mi padre hubiera querido que lo hiciese"

"Tuve que aprender a caminar de nuevo. No podía hacer nada, me costaba mucho poder ir a ver al Villa", agregó este aficionado, que ahora trata de ir a todos los partidos, tanto en casa como fuera. Barnes fue uno de los afortunados en el sorteo de entradas que efectuó el club y, gracias a la venta del anillo, ha podido costearse un billete de avión hacia Estambul, con transbordo en Cracovia (Polonia). "Sé que mi padre hubiera querido que lo hiciese", aseguró.