Un esquiador llega a la meta borracho tras beber durante los 50 kilómetros de la Copa del Mundo de Oslo
“Bebí quizás cinco chupitos de Jägermeister y entre 10 y 12 cervezas”, asegura el británico Gabriel Gledhill
El nombre de Gabriel Gledhill jamás será olvidado por ninguno de los espectadores que acudieron a la prueba de los 50 kilómetros estilo libre de la Copa del Mundo de Oslo. El esquiador británico de 23 años decidió que esta vez la carrera sería una fiesta. Así, durante el recorrido aceptó todo el alcohol que fue capaz de ingerir antes de llegar a meta en un estado de embriaguez considerable. “Me ofrecieron mucha cerveza y alcohol durante el recorrido, por lo que terminé bastante borracho, pero fue muy divertido”, resumió Gledhill, que llegó en la posición número 67.
“Esta podría ser mi última carrera aquí, así que tuve que aceptar todas las ofertas de cerveza y alcohol que me hicieron”, expresó Gledhill a la agencia de noticias noruega NTB, cuyo reportero hizo alusión al olor a alcohol del esquiador. “Bebí quizás cinco chupitos de Jägermeister y entre 10 y 12 cervezas”, detalló, antes de confirmar: “Estoy un poco borracho ahora. Lo noto”.
¿Su última carrera?
Gledhill, nacido en Inglaterra, emigró hace cinco años a Noruega, donde ha tratado de ganarse la vida mientras se le ha denegado en repetidas ocasiones el permiso de residencia debido a la falta de ingresos. Ahora, el esquiador está obligado a abandonar el país antes del 28 de marzo, según explicó, por lo que debería abandonar la disciplina del esquí de fondo. La cita de Oslo pudo haber sido su última carrera, por eso decidió divertirse.
Salir de Noruego, dijo, “significaría el fin de mi carrera. Mi entorno de entrenamiento se encuentra íntegramente en Lillehammer. Si tengo que irme del país ahora, tendría que abandonar el esquí de fondo y retirarme de este deporte”.
Líquido de enjuague bucal
Dispuesto a pasar por su gaznate todo lo que le ofrecían, Gledhill comentó que también le ofrecieron líquido de enjuague bucal. El británico no rechazó la oferta, lo que le provocó vómitos. “A los 20 segundos de probarlo noté lo que era y lo vomité. Después estuve devolviendo casi durante todo el recorrido. Todavía no me puedo creer que alguien me ofreciera enjuague bucal”, comentó.
La cuenta oficial de la Copa del Mundo de Esquí de Fondo publicó una imagen de Gledhill mientras ingería alcohol. “Hoy también fueron los últimos 50 km. para un chico que se ha convertido en una gran figura en el esquí de fondo. Gracias por abrazar esta personalidad, Gabriel, y por traer tu humor, aura y visibilidad al esquí de fondo”, publicó la organización.
Aunque la actitud de Gledhill no resultó graciosa para todo el mundo. El esquiador y comentador de televisión Petter Soleng Skinstad reprochó la actuación: “A Gledhill le encanta ser el centro de atención en las redes sociales y la televisión. Pero hay un límite para lo que resulta entretenido. Creo que ese límite se ha alcanzado”.