Síguenos en redes sociales:

Mamuak'Mejor Banda Emergente' de 2026

"Seguimos sin creernos que somos la mejor banda emergente de este año"

De dar su primer concierto en febrero a ganar el concurso en la sala Galileo en mayo, el joven grupo 'Mamuak' tiene razones para aspirar alto

"Seguimos sin creernos que somos la mejor banda emergente de este año"Cedida

Fue allá por el año 2018 cuando se conocieron el gasteiztarra Alex Santano y el mirandés Aitor Gabarri, en clases de imagen y sonido. Después de empezar a compartir gustos musicales, el destino colocó un ukelele entre las manos del primero. Decidieron empezar a improvisar. Fue ese mismo destino quien, unos años después, terminó de acercar al vitoriano Unai Echevarria al joven dúo. Los tres componen el grupo Mamuak, y en escasos tres meses, han pasado de dar su primer concierto en vivo a conseguir hacerse con el Concurso de Bandas Emergentes en la mítica sala Galileo Galilei. Sin duda, una propuesta muy interesante en la escena del indie rock.

¿Qué supone todo este salto? 

Alex Santano: La verdad que seguimos sin asimilar lo vivido en Madrid. Ha sido un punto de inflexión muy grande. Sobre todo teniendo en cuenta que todo surgió de una manera muy improvisada. Fuimos allí con la intención de disfrutar, disputar la primera fase y volvernos. 

Aitor Gabarri: Fue funcionando la cosa y al final acabamos ganando. Nos están pasando cosas muy bonitas que aún no hemos procesado. Sin duda, esto ha sido una motivación extra.

Madrid

¿Cómo fue el proceso? 

A. S: Todo empieza en febrero, cuando nos contactaron para tocar en el festival Ubuvisión, en Miranda. Fue nuestra primera vez, ya puedes imaginarte el subidón. Nos calentamos y dijimos: vamos a inscribirnos al concurso de la Galileo. Lo peor que nos podía pasar era que no nos seleccionaran. Al final, nos cogieron. Y nada, fuimos desde Vitoria y Miranda a Madrid, con ninguna expectativa de ganar y con muchas de disfrutar.

¿Qué os encontrasteis en Madrid?

A. G: Un panorama muy variado, la verdad. Desde grupos que se inclinaban mucho al rock and roll clásico, hasta gente que llegaba más al pop y otros mucho más alternativos y reivindicativos. Todos muy interesantes. 

A.S: El concurso nos ha servido también para conocer todas esas propuestas tan cuidadas y también para conocer a un montón de personas que jamás hubiéramos podido conocer de otra manera. Nos ha abierto los ojos y hemos podido ver qué hacen otros grupos que están en situaciones parecidas a la nuestra.  

El joven grupo se ha hecho con el premio a Mejor Banda Emergente

Comienzos

Un gran contraste con los comienzos del grupo.

A.S: La verdad que no tiene nada que ver. Aitor y yo nos conocimos en 2018 porque coincidimos en una clase de imagen y sonido. Estuvimos dos años conviviendo de lunes a viernes. Todo empezó, como todo lo que hacemos, de manera muy natural: empezamos a compartir gustos musicales.

Y la vida os pone un instrumento en el camino. 

A.S: Un día, para hacer un trabajo de teatro Aitor trajo un ukelele. A mí me picó un montón, y de hecho, el primer instrumento de cuerda que he aprendido a tocar fue ese. Creo que más que por elección ha sido porque era lo que había, porque era lo único que sabía tocar. Compuse una canción con el ukelele hace seis años y la decidimos grabar. Nos gustó un montón y apostamos por publicarla.

¿Qué evolución ha sufrido Mamuak estos años?

A.G: El principio fue muy experimental. Nos centramos mucho en explorar, en ver qué funcionaba, qué no. Ahora, con Unai a la batería, creo que hemos cogido una identidad más clara, pero todavía estamos en proceso de autoconocernos musicalmente. Creo que vamos teniendo cada vez más claro a dónde queremos ir y qué resultado es el que más nos gusta.

¿Habéis tenido tiempo a definir sobre qué os gusta escribir? 

A.S: Realmente, más que sobre las alegrías de la vida nos solemos centrar más en lo nostálgico. Tiramos más a la morriña y tristeza recordando esos momentos de felicidad que has tenido con seres queridos, cuando ya no puedes hacerlo tan habitualmente.

¿Tiene algo que ver con eso el nombre del grupo? 

A.S : Cuando estábamos empezando, en una de las primeras letras que escribimos entre los dos mencionábamos algo de unos fantasmas. Una letra en la que hablábamos sobre liberarnos de ellos, de esa nebulosa mental que te hace recordar siempre las partes negativas de tu vida. No terminamos de darle nombre a la banda hasta un tiempo después de empezar a hacer música. “Mamuak” suena bien, y además genera la pregunta de por qué y qué significa, para alguien que no sabe euskera. El significado mismo de la palabra también puede llevar a pensar ciertas cosas ya de primeras.

Esencia y puesta en escena

¿Es todo lo mencionado lo que os ha hecho ganaros al jurado en Madrid? 

A.G: Es una muy buena pregunta que seguimos haciéndonos. Creo que para la formación que tenemos, hemos hecho un gran trabajo en todas nuestras canciones. Pero, lo que ha marcado la diferencia ha sido nuestra puesta en escena y el defender en directo la pasión y complicidad que tenemos entre los tres. Ha quedado claro que nos lo estamos pasando muy bien sobre el escenario, más allá de lo nerviosos que podemos sentirnos.

¿Sois más de petit comité o más de actuar ante muchos desconocidos?

A.S: Yo diría que me siento más cómodo cantando para gente que no conozco. Para empezar, porque es lo único que he hecho. Y segundo, porque soy tímido en ese sentido y me cuesta más. Prefiero no conocer a la gente que tengo delante, y así no pienso en lo que estarían esperando de mí.

A.G: A mí me pone 50 veces más nervioso que vengan mis padres a vernos, como pasó en nuestro primer concierto. Siento una presión por cumplir las expectativas de la gente cercana. Pero está claro que siempre se agradece que vengan a apoyar. Obviamente.

Te puede interesar:

Alex Santano, voz, ukelele y guitarra de Mamuak

¿Y ahora qué toca?

A.G: Nuestra idea es sacar más música y queremos encerrarnos un poquito en la cueva para intentar darle caña a eso. Era nuestro plan desde un principio después del concierto que dimos en Miranda. Todo lo de Madrid nos alteró todo el plan, como es lógico. Pero no estamos cerrados. De hecho, estamos abiertos a todo lo que se nos pueda plantear.

Ganar ese premio os da razón para aspirar a grandes cosas. 

A.S: A mí me encantaría tocar en festivales. Los minoritarios me atraen mucho. Nos encantaría ir a Ebrovisión. Sería una pasada. O en una hipotética futura edición del BatBatean, o en salas como Jimmy Jazz. Me fliparía. Cualquier escenario, ahora mismo, es un sueño. Y un objetivo.