Aunque recelan de la etiqueta de su oficina como "el grupo más exitoso en lengua vasca de la última década", ETS (o lo que es lo mismo, el grupo En Tol Sarmiento) es consciente de que este sábado protagonizarán "un hito" tras vender con un año de antelación el formato completo del Movistar Arena de Madrid con el euskera por bandera.

"Lo estamos viviendo con muchas ganas. Con las celebraciones del 20 aniversario el año pasado sí sufrimos la preparación de un show un poco icónico. Ahora estamos un poco más tranquilos, pero con el componente de externalizar nuestra cultura y, por ello, con cierto matiz de responsabilidad", señala en una charla con EFE su vocalista y guitarrista, Iñigo Etxezarreta.

Siendo aún prácticamente un adolescente, en 2005 fundó el grupo junto a Rubén Campinún y Floren Nuela en un pueblo de Rioja alavesa, Yécora, al principio con sello punk, que evolucionaría hacia el ska con las progresivas entradas de otros miembros y la inclusión de metales, convirtiéndose en una presencia habitual del circuito de fiestas populares de la región, su primera plataforma.

Si en origen alternaban castellano y euskera, a partir de su disco 'Berldurrik Ez' (2015) la apuesta por esta segunda lengua se hizo más acusada, desencadenando un fenómeno que creció hasta reunir ya a 10.000 personas en un directo grabado en Vitoria e inmortalizado en su disco 'Ametsetan' (2017).

"Llegó un momento en el que pensamos que podíamos aportar más ayudando a normalizar el euskera en nuestro territorio, donde no se habla de manera masiva precisamente, y a conservarla. Así entramos en el circuito festivo y hoy tenemos claro que, si hubiésemos cantado en otro idioma, no estaríamos llenando el Movistar Arena", subraya.

La apuesta por el homenaje a la cultura popular arraigó fuertemente, aunque a partir de la balada pospandémica 'Zurekin Batera' y de sus últimos discos, sobre todo el reciente 'Konkista' (2025), el octavo de estudio de su carrera, ampliaron su paleta a sonidos "más generales y accesibles", lo que también "facilitó" su pegada actual.

"La sociedad es más abierta"

En marzo de 2025 vivieron tres conciertos históricos en el BEC! de Bilbao por su vigésimo aniversario, presentados como "el mayor evento de la música en euskera" al reunir a unas 45.000 personas.

Entonces se anunciaron dos citas especiales más: el pasado 11 de abril en el Palau Sant Jordi de Barcelona y este sábado, 25 de abril, en el Movistar Arena de Madrid, con el aforo completo vendido desde hace un año, superando así las cifras de aforo de otros artistas vascoparlantes como Fermín Muguruza y Berri Txarrak.

"Creo que influyó el hecho de que el anuncio se hiciera hace un año, cuando el grupo acababa de celebrar el aniversario", reflexiona Etxezarreta con mirada objetiva ante este éxito de convocatoria, tres años después de empezar a mirar y a tocar fuera de su aparente ámbito natural de influencia.

Cita más factores: "Se planteó como una ventana para tender la mano a otras culturas y preparar un show especial, en el que se interpretarán diferentes realidades vascas desde una mirada aperturista. Se planteó como una conquista de corazones, como un viaje colectivo y parte del público lo tomó como una excursión".

"También es cierto que el momento del grupo ha cambiado mucho en estos 20 años y que la sociedad está un poco más abierta a escuchar cosas nuevas, ya sea por los vascos que viven fuera o por el algoritmo. Quizás hace años no se entendía como de calidad artística una realidad lingüística no sé si pequeña pero desde luego no hegemónica, y sin embargo en este momento la singularidad cultural puede marcar la diferencia", plantea.

Al preguntarle si considera que tanto la gran industria musical como los medios han ninguneado históricamente este tipo de proyectos, vincula su evolución a algo más general, "a la propia historia, a la política y a lo que la gente podía pensar".

"Creo que también tiene que ver con que recibes lo que das y, si el mensaje se siente limpio y amable, de vuelta recibes eso", opina la cara y voz de este grupo que ha luchado por mantener la "normalidad y cercanía" en su relación con el público "y no generar un personaje".

Para este sábado se anticipa un espectáculo en esa línea: "Un concierto grande al uso de ETS, en torno a nuestra cultura, el euskera y la transmisión cultural, con un punto de responsabilidad cultural porque el mensaje es superpositivo, de construir puentes", indica antes de subrayar que "es un hito que va a sentar muy bien a la sociedad vasca... y a la española también".