Va a ser una cita en la capital alavesa muy especial por varias razones. Para empezar porque la txapela que distinguirá a quien gane contará con un diseño especial esta vez. En ella se puede ver una reproducción del monolito que recuerda a las cinco personas asesinadas el 3 de marzo de 1976 por la Policía. De hecho, serán representantes de la asociación Martxoak 3 quienes suban al escenario para otorgar el gran premio del bertsolarismo alavés. Así sucederá este sábado en el Palacio de Congresos Europa.
Ahora que se conmemora el quincuagésimo aniversario de la masacre, eso sí, quienes competirán en la final del Campeonato de Bertsolaris de Álava tienen claro que, más allá de que conseguir esta txapela especial sería un honor por lo que representa, “la lucha continua” y que no se debe olvidar que, a día de hoy, sigue sin haber justicia y reconocimiento.
Nuevos aires
Así se plasmará en un último saio marcado por la juventud de casi todos los finalistas. Aroa Arrizubieta Barredo hizo historia hace dos años, en la última edición del certamen, al ser la primera bertsolari nacida en el siglo XXI en ganar el campeonato. Ella puede repetir –de hecho, no sería ninguna sorpresa– pero es que su estela también la pueden seguir Maddi Agirre Epelde –la más joven de las participantes– y Martin Abarrategi. Estos dos últimos nombres debutan en una final. Le sucede también a Unai Anda Delika, otro de los que marca la faz más joven de esta última contienda. Nació en 1999.
No deja de ser curioso el hecho de que frente a ellos estarán tres personas que no solo saben lo que es llegar a una final –o a varias–, sino también ganar. Es el caso de la mencionada Arrizubieta, pero también de Peru Abarrategi Sarrionandia, que a buen seguro guarda muy buenos recuerdos del Europa. Allí consiguió su txapela en 2022, y de un Iñaki Viñaspre que, a pesar de que todavía es joven, es el más veterano de la contienda.
El público
Cabe recordar que todo arrancará a las 17.30 horas, aunque esta vez, el campeonato se llevará a cabo en una sala diferente a la de hace cuatro años. En esta ocasión se ha optado por la sala Almudena Cid, donde hay capacidad para más de mil personas. De hecho, ahí está un factor siempre esencial, el público. Todavía quedan algunas entradas a la venta, aunque, a buen seguro, el ambiente será inmejorable. Es algo que se repite una edición tras otra, también cuando el certamen vive su último paso en el Principal, ahora cerrado por obras.
Lo cierto es que espectadores y espectadoras han estado acompañando todo el campeonato de manera más que importante. Tanto los cuartos de final y como las semifinales han contado con un respaldo más que destacado. Todo ello para compartir un camino que iniciaron 18 bertsolaris, aunque ahora solo queden seis. “Puede sonar a tópico, pero en realidad aquí estamos seis personas que somos amigas”, bertsolaris que solo piensan en saber controlar los nervios, gozar de todo lo que se vivirá el sábado y ofrecer lo mejor de cada una y de cada uno.