Abraham Boba León Benavente

"La respuesta del público a los conciertos está siendo superior a lo que esperábamos"

17.02.2020 | 00:51
"La respuesta del público a los conciertos está siendo superior a lo que esperábamos"

Con su tercer disco, 'Vamos a volvernos locos', León Benavente vuelve este sábado a la sala Jimmy Jazz. Lo hace, eso sí, con el cartel de completo ya en la taquilla

Vitoria – Desde que Abraham Boba, Eduardo Baos, Luis Rodríguez y César Verdú decidieron poner en marcha León Benavente, el cuarteto no ha parado de crecer. Atrás quedó aquello de supergrupo indie que tanto gustó usar a los medios en su momento –no tanto a la banda– para hacerse realidad la senda, una formación que hoy es una referencia de la escena estatal, algo que ha venido a confirmar su último álbum, Vamos a volvernos locos.

El viernes les toca en Pamplona con todo lleno. El sábado en Vitoria también con las entradas vendidas desde hace un mes. ¿Eso produce relajación, máxime teniendo en cuenta que es algo ya normal para ustedes, o da más responsabilidad?

–Antes de nada, normal tampoco es (risas). Eso está pasando sobre todo en esta gira. En la del disco anterior, que fue de unos 150 conciertos, hubo muchos que agotaron, pero no había tanta afluencia de público como nos está pasando ahora. Así que no estamos acostumbrados, sigue siendo una sorpresa. ¿Más responsabilidad? A estas alturas, el espectáculo está bastante rodado y lo que sí tenemos es seguridad en torno a que el concierto va a salir bien. Hombre, luego puede haber un problema técnico grave o algo así, pero... De todas formas, sí te digo que hay ciudades en las que siempre tienes ese algo en el estómago antes de salir al escenario. La Jimmy es una sala que conocemos bien desde la primera gira y volver es especial.

¿Qué le han pedido a este tercer disco, qué tiene que aportar a la trayectoria de la banda?

–Pues mira, el otro día lo comentábamos entre nosotros, porque estas cosas, hasta que no pasa un tiempo, no las puedes valorar desde el plano general. Teníamos nuestros objetivos cuando empezamos a hacer este disco. El primero, obviamente, que nos gustase, nos sorprendiese y que, de alguna manera, avanzase en algunos caminos que no habíamos transitado en los dos discos precedentes. Una vez conseguido eso, ya no estaba en nuestras manos cómo se iba a acoger el trabajo. Pero ahora que han pasado unos meses y estamos en la recta final de la gira de salas, creo que podemos decir que las expectativas que teníamos incluso se han superado. El mejor baremo para ver si lo que has hecho ha calado o no es la respuesta del público en los conciertos, y eso está siendo superior a lo que esperábamos.

Incluso entre la crítica especializada hay como una serie de 'haters' recurrentes del grupo. ¿Mejor que hablen de uno aunque sea mal o...?

–(Risas) Sí, hay algunos casos contados que tienen que ver más con llamar la atención que con lo que realmente piensan. A mí, en este caso, me gustaría tener una conversación cara a cara con algunos de ellos, sobre todo para discutir algunos aspectos. Creo que todos sabemos a quién me refiero (risas). Al margen de eso, cuando haces música o cualquier expresión artística tienes que estar dispuesto a que se den diferentes situaciones. Hay gente a la que le va a gustar y gente a la que no y, además, nada. La crítica me parece muy interesante siempre y cuando haya argumentos y razones al margen del gusto personal de cada uno.

Sobre la mesa está el tercer disco pero ya hay temas de anteriores álbumes que tienen que tocar sí o sí en directo. ¿Empieza a ser complicado el equilibrio?

–Ahora, el último disco lo tocamos al completo, pero antes de empezar la gira ya dedicamos nuestro tiempo a ver qué canciones anteriores eran las que no podían faltar y de qué manera se incluían en el repertorio para que las actuaciones fuesen fluidas y coherentes. Después de los primeros conciertos dimos con el repertorio adecuado para que nadie eche en falta nada y aún así se escuche el disco al completo e incluso algunos temas de algún EP. Estamos ofreciendo al completo la paleta de sonidos de León Benavente.

Pero para el ego tiene que ser muy bueno que...

–Para el ego no hay nada bueno (risas).

También es cierto. Aún así, tiene que ser especial ver que algo que uno creó hace unos años alguien lo sigue sintiendo como propio, como su canción.

–Es muy bonito que eso pase. Con una carrera de tres discos tampoco lo puedes ver mucho, pero seguro que hay canciones de este tercer disco que, en la siguiente gira, la gente las pedirá como nos las reclaman de los trabajos anteriores. Nos gusta que sea el público el que elija cuáles son las canciones que van a acabar formando parte de esa lista de clásicos del grupo.

¿Tras la gira por salas llegará la época de festivales y la agenda seguirá llena de conciertos en este 2020 o piensan en hacer alguna incursión en el estudio?

–Nos queda mucha gira por delante, también en Latinoamérica, aunque hay una cosa que haremos tras el verano que me vas a permitir, pero todavía no puedo contar (risas).

Eduardo, Luis, César y usted, también antes de formar el grupo, llevan tiempo juntos. Toda familia tiene sus más y sus menos. ¿Cómo hacer para mantener las ganas de volver a entrar en la furgoneta y hacerse una gira de dos años y medio viendo las mismas caras?

–Supongo que cuando las cosas van saliendo bien, cuando las giras funcionan, cuando a tu música se le presta atención, la convivencia en gira es más fácil. No sé si tiene que ver con el hecho de que todos nos conocíamos antes de hacer el grupo pero la verdad es que hoy sigue habiendo una conexión total entre los cuatro. Puede haber días mejores o peores, por supuesto. Pero sería imposible que los conciertos fuesen como son si hubiese algún tipo de problema entre los cuatro.