En las fiestas de pueblos y ciudades, en parques de atracciones e incluso en centros comerciales es habitual encontrar un espacio en el que una persona, a cambio de unas monedas, puede intentar encestar todas las canastas que sea capaz con un balón de baloncesto, y según la cifra conseguida puede aspirar a algún regalo. Un entretenimiento que suele gustar a los jóvenes pero que recientemente se ha vuelto viral al tener como protagonista a una anciana de 83 años.
La señora, acompañada por uno de sus nietos, probó suerte en el centro comercial Splau, situado en la localidad barcelonesa de Cornellà de Llobregat y dejó boquiabierto a todo el que la vio. La mujer, que avisaba que no sabía tirar con los dos brazos, cogió el balón y utilizando sólo su mano derecha, como con desgana, logró una canasta a la primera, entre las risas de su nieto, asombrado ante lo que acababa de pasar.
Racha de canastas
Pero la anciana no se conformó con eso, sino que quiso jugar la partida completa, con lo que continuó lanzando el balón, siempre con la misma manera de lanzar. Y lo que podía parecer una casualidad se convirtió en una realidad cada vez más difícil de creer, porque la señora seguía haciendo pleno de aciertos, incluso consiguiendo canastas limpias en casi todos sus lanzamientos. En alguna ocasión el balón tocó el aro, pero acabó entrando, con lo que el resultado era el mismo: la canasta era igualmente válida, mientras su nieto se llevaba las manos a la cabeza y los presentes mostraban su incredulidad ante semejante espectáculo.
Vídeo viral
En el vídeo, compartido por su nieta, Andrea López, sólo se muestran los primeros ocho lanzamientos de la abuela, de los que no falló ni uno, con lo que no se sabe si todavía alcanzó una cifra de aciertos más alta, pero son más que suficientes para que el vídeo se haya vuelto viral en redes sociales y haya sido compartido por la popular cuenta de Instagram Postureo español, donde acumula miles y miles de visualizaciones y de likes.
“Tengo la mejor abuelita del mundo”, ha respondido su propia nieta entre los cientos de comentarios que ha generado el vídeo. Además, muchos usuarios han llegado a una misma reflexión, tirando de humor: “Eso es por la cantidad de zapatillas lanzadas”. Una costumbre que, por suerte o por desgracia, se está perdiendo y que pertenece ya a otras generaciones.