En días en los que el precio de la gasolina se está disparando y tememos seriamente que ocurra lo mismo con el de los alimentos, hay pequeños oasis que nos recuerdan que no todo tiene que ser necesariamente caro. Aunque también puede servir para hacernos ver que otros nos cobran bastante más de lo que deberían.

Un almuerzo por 2,50 euros

Lo ha mostrado la popular cuenta de X Soy Camarero, que suele difundir situaciones curiosas (y muchas veces polémicas) del sector de la hostelería. Detrás de ese perfil está Jesús Soriano, que acumula cientos de miles de seguidores compartiendo historias de bares, restaurantes y camareros. Y muchas de ellas suelen provocar indignación por el precio que se cobra por un café, un zumo, una croqueta o un refresco.

Pero en esta ocasión sucede lo contrario, porque lo bueno también hay que contarlo. “Mientras el mundo se vuelve loco haciendo la guerra y subiendo los precios, en la España rural y vaciada aún podemos almorzar tranquilos”, ha escrito en el post, en el que ha adjuntado una foto en la que se ve una mesa de una taberna rural en la que alguien, quizá él mismo, está tomando un café con leche y un pincho de tortilla. También está bien visible el ticket con el precio de ese desayuno o almuerzo: 2,50 euros en total, 1,30 el café y 1,20 euros.

Sorpresas de los pueblos

Lógicamente esa cuenta ha llamado mucho la atención, porque esos precios son muy difíciles de encontrar, sobre todo en las ciudades, en las que la tortilla sola ya suele costar los 2,50 euros o más. Soriano asegura que se trata de un lugar de la España rural y así es, es un local de un pueblo de la provincia de Zamora del que no daremos más datos ya que él ha preferido tacharlos, quizá para preservar su tranquilidad.

En cualquier caso, en apenas horas ha sumado más de 25.000 visualizaciones y decenas de comentarios, sorprendidos por encontrar todavía precios como esos. “¡Qué maravilla!”; “Menudo chollo”, o “¡Menudo lujo!” son algunas de las reacciones de usuarios de X. “No lo publiques, que se llena de influencers a comer gratis”, sugiere otro. “Por menos de 3 euros en Madrid no te encuentras un pincho”, explica otro. “Aún habrá quien le ponga pegas”, expresa otro, consciente de que en las redes sociales, especialmente en la de Elon Musk, parece imposible que se pueda escribir un post sobre cualquier cosa sin recibir críticas.