El Panathinaikos denunció este viernes que en el segundo encuentro de los cuartos de final de la Euroliga en la pista del Valencia Basket sus jugadores sufrieron ataques y acoso por parte de jugadores, empleados y miembros de seguridad del club taronja y que su presidente, Dimitris Giannakopoulos, vivió un intento de detención ilegal.

Según pudo verse en varias imágenes, Giannakopoulos abandonó su asiento junto al banquillo de su equipo a falta de seis segundos para el final y se dirigió a la zona de la mesa de anotadores con aspavientos y reclamaciones a los árbitros.

Esta situación la recogieron los colegiados en el acta, lo que ha llevado a la Euroliga a abrirle un expediente. Además la Policía Nacional le abrió a él y a otros dos integrantes de la expedición un acta de propuesta de sanción al entender que habían generado una situación de tensión que puso en riesgo la seguridad del evento.

Al acabar el mismo, el técnico del Valencia, Pedro Martínez, calificó de "impresentable" a Giannakopoulos y el club emitió un comunicado condenando su actuación.

Este viernes la entidad helena respondió con otro escrito en el que asegura que la "frustración" del Valencia por su derrota (105-107) "no puede justificar incidentes inaceptables", que asegura que ya ha trasladado a la Euroliga.

El club de Atenas denuncia "lanzamiento de objetos" a su banquillo e "intervenciones" del personal de seguridad de club para evitar que los jugadores del banquillo griego celebraran canastas, algo que dicen no ha ocurrido "nunca" en otro pabellón.

También aseguran que hubo "ataques" de jugadores y empleados del Valencia a sus jugadores y técnicos y señalan un "acto agresivo" de Isaac Nogués a Kendrick Nunn. En varias imágenes se ve a Nunn agarrarse los genitales en la celebración del triunfo y a Nogués salir a la carrera tras él cuando se retiró al vestuario y caer al chocar contra la puerta.

El Panathinaikos afirma que Nogués también atacó a uno de sus asistentes cuando había ido a saludar a sus aficionados.

El club griego asegura que el personal del Valencia acosó a sus seguidores y expulsó del recinto a trabajadores de la entidad al acabar y achaca a la entidad taronja haber llamado a la Policía que, según su versión, "intentó detener ilegalmente" a su presidente en la puerta del vestuario por haber pedido a los árbitros pitar una falta.

Según pudo saber EFE, los agentes acudieron a la zona de vestuarios para identificar al dirigente y a otros dos miembros de la expedición y tramitar así las actas de propuesta de sanción, como así hicieron.

El club griego dijo que recibió "el peor nivel de hospitalidad" que ha tenido nunca y pidió a sus seguidores que en el partido del miércoles en Atenas apoyen a su equipo "unicamente con la voz" para que sea la plantilla la que dé "la respuesta adecuada en la cancha"