Ataman vuelve a dar el cante en la Euroliga
El técnico del Panathinaikos compara al Valencia Basket con Los Angeles Lakers y critica el vestuario del Roig Arena
Si no exisitiera Ergin Ataman, habría que inventarlo. Habrá quien le guste más o menos o controvertido estilo del entrenador del Panathinaikos, pero lo que no se puede negar es que no tiene pelos en la lengua y siempre que habla deja titulares que añaden algo de picante a la Euroliga.
Su última polémica llegó el pasado jueves después de que su equipo cayera duramente derrotado por 102-84 en cancha del Valencia Basket. Aunque el turco comenzó hablando muy bien de Valencia, su clima y el fantástico ambiente del moderno Roig Arena, “el mejor pabellón” que ha visto hasta el momento en Europa, terminó muy indignado con el trato recibido personalmente.
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Concretamente, criticó con dureza la sala que el club taronja ha reservado para que se cambien de ropa los entrenadores: “Es una vergüenza el almacén que se nos deja a los técnicos, es una falta de respeto. Otros entrenadores amigos míos me hablaron de ello, pero uno o dos meses después todavía no han cambiado nada”.
Además, invitó al máximo mandatario de la Euroliga, el barcelonés Chus Bueno, a visitar personalmente las instalaciones para dar fe de las precarias condiciones del vestuario de los entrenadores. “Me gustaría invitar a venir al nuevo director ejecutivo de la Euroliga, que es muy bueno y está intentando ayudar a la competición y conseguir que trabaje con la NBA. Vive muy cerca de aquí, así que puede coger el coche y venir personalmente a ver la sala. La imagen de la Euroliga es muy importante, también de cara a los entrenadores”, dijo.
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En el capítulo de elogios, terminó afirmando que el Valencia Basket “juega el mejor baloncesto de la Euroliga” y que mereció ganar el partido e incluso habrían ganado jugando así a Los Angeles Lakers. Su homólogo Pedro Martínez quiso rebajar sus palabras y respondió asegurando que son “el mismo equipo que perdió ante el Barça” y que no son “imbatibles”. “No seré yo quien eche las campanas al vuelo”, zanjó.
