El Baskonia mantiene su velocidad de crucero
El conjunto gasteiztarra se impone a una endeble Virtus, suma su séptima victoria consecutiva y vuelve a ganar a domicilio en la Euroliga tres meses después
El Kosner Baskonia sigue lanzado y mantuvo en cancha de la Virtus Bolonia su dinámica positiva para sumar su séptimo triunfo consecutivo entre las dos competiciones, el cuarto en una Euroliga de la que al menos se está despidiendo con un buen sabor de boca. Ante un conjunto italiano en crisis y al que le faltó ese orgullo que al menos sí tenía con Ivanovic, los alaveses se hicieron con el mando del partido gracias a un excelente arranque y, guiados por unos entonados Diakite y Omoruyi y el oportunismo de Luwawu-Cabarrot, apagaron todos los intentos de los locales de cambiar el devenir del encuentro.
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El conjunto gasteiztarra, con un quinteto formado por Forrest, Villar, Radzevicius, Omoruyi y Diakite, entró con mayor agresividad al partido que la Virtus, contemplativa en los primeros compases a pesar de su condición de local. Los azulgranas apretaron atrás, protegieron bien su aro y dominaron el rebote, aunque les faltó acierto en ataque hasta que Radzevicius abrió la lata con un mate en transición a pase de Forrest.
A partir de ahí, los de Galbiati fueron un rodillo con Forrest robando balones y asistiendo y Omoruyi actuando como brazo ejecutor sumando diez puntos para un parcial inicial de 2-15 en cinco tres minutos que forzó a Jakovljevic a pedir tiempo muerto. Hackett, con un acierto inusual para él desde el triple, reanimó al cuadro italiano, que logró reducir distancias al término del primer cuarto, concluido con un 21-28 incluso corto para el dominio ejercido por los vitorianos.
De hecho, echaron en falta un mayor colchón en el segundo cuarto. Con Omoruyi en el banquillo tras recibir un golpe en la rodilla, el Baskonia perdió a su jugador más entonado en ataque. La Virtus y sus aficionados se fueron creciendo primero por la energía inyectada por el joven Baiocchi y luego por las acciones individuales de Alston Jr., vencedor en el duelo con un Luwawu-Cabarrot que se encargóde asumir la responsabilidad por el lado visitante.
Siete puntos seguidos del ex del Manresa dieron la primera ventaja en el partido a la Virtus con el 37-35. En ese momento, Markus Howard, intrascendente hasta entonces, apareció para desatascar el ataque azulgrana y recuperar una renta de cinco puntos al descanso en un tramo algo caótico con varias pérdidas por parte de ambos equipos.
Duelo en el barro
Al regreso de vestuarios, el encuentro se trabó más si cabe que en el cierre de la primera mitad y los puntos llegaron con cuentagotas, especialmente por parte de un Baskonia sin el acierto exterior del arranque y más incómodo sin la posibilidad de correr la cancha al verse dominado en el rebote por su oponente. Los gasteiztarras sólo anotaron cuatro puntos en los seis primeros minutos de la segunda parte y la Virtus, más atinada, lo aprovechó para volver a adelantarse con el 50-48.
Sin embargo y al igual que sucedió con la primera ventaja local en el segundo cuarto, el Baskonia respondió inmediatamente para volver a tomar el mando del partido con un dos más uno de Spagnolo y llegar al parcial decisivo con una pequeña ventaja de cuatro puntos (53-57) y todo por decidir.
Omoruyi y Diakite, muy solvente durante toda la cita sosteniendo el mermado juego interior azulgrana ante el más profundo arsenal local, centraron los focos en la reanudación tanto por llevar el peso de la anotación baskonista como por su brega sin cuartel bajo los tableros con Niang y Diouf.
Los vitorianos llegaron a manejar una ventaja de nueve puntos en dos ocasiones y en la segunda, con el 61-70 obra de Luwawu-Cabarrot con un triple, empezó a acariciar la victoria a cinco minutos del final mientras los locales se desquiciaban por las decisiones arbitrales y la técnica al banquillo.
Alston Jr., Hackett y Carsen Edwards, los anotadores más talentosos de la Virtus, intentaron devolver a los locales al partido, pero no lograron reducir la distancia lo suficiente para amenazar el triunfo de los vitorianos. Un tapón de Diakite sobre Alston Jr. seguido de un triple de Frisch sirvió para alcanzar una renta de dobles dígitos con el 65-76. Con tres minutos por disputar, los de Galbiati gestionaron su renta con solvencia y sumaron su segunda victoria de la temporada fuera de casa en la Euroliga tras la lograda ante el Efes.
