Síguenos en redes sociales:

Kosner Baskonia 115-85 Casademont Zaragoza

Paseo triunfal del Baskonia ante el Zaragoza

El conjunto gasteiztarra resuelve por la vía rápida ante los maños y se permite ahorrar fuerzas en el desenlace gracias a unos volcánicos 15 minutos iniciales

Kobi Simmons celebra el espectacular mate que protagonizó sobre Stephens.Pilar Barco

27

El Kosner Baskoniano tuvo piedad con el Casademont Zaragoza y, con escasos efectivos del primer equipo en la convocatoria, dio una nueva clase magistral de anotación para resolver por la vía rápida un duelo en el que no hubo color. Los vitorianos fueron un rodillo durante los 15 primeros minutos, hicieron lo que quisieron superando por ritmo a un oponente muy blando y contaron con acierto exterior para conseguir una temprana renta de 30 puntos. A partir de ahí, gestionaron su ventaja sin dificultades e incluso se permitieron algún tramo de relajación.

A pesar de las bajas de última hora de Radzevicius y Kurucs por molestias físicas y contar con sólo nueve jugadores del primer equipo, el conjunto gasteiztarra arrancó el partido muy centrado, con un acierto extraordinario y el deseo de cerrar pronto el encuentro ante un rival inferior. Con un quinteto formado por Forrest, Villar, Spagnolo, Omoruyi y Edwards, el Baskonia impuso un ritmo infernal, rompiendo a su rival con transiciones y puntería desde el perímetro.

Forrest, distribuyendo el juego y anotando tres de los cinco primeros triples sin fallo del equipo –fueron ocho en el primer cuarto– lideró un parcial inicial de 14-2en dos minutos que obligó a Joan Plaza a pedir tiempo muerto. El técnico catalán, sin embargo, sólo logró frenar el vendaval azulgrana durante el tiempo que los dos equipos estuvieron sentados, ya que nada cambió en la reanudación, donde la brecha se estiró hasta el 19-4.

Sólo Wright-Foreman incomodó mínimamente a los locales con su talento anotador y la cancha siguió inclinada hacia el aro visitante, con el Baskonia dominando en todos los frentes e incluso sumando muchos puntos tras rebote ofensivo. Todos los que pisaron la cancha colaboraron en llevar la diferencia hasta el abrumador 38-17 con el que se cerró el primer cuarto, con mención especial a uno de los mates de la temporada de Kobi Simmons por encima de Stephens.

A ese ritmo, peligraba incluso el récord anotador de esta temporada de los 130 puntos anotados ante el Manresa, pero después del 53-23 con el que los azulgranas alcanzaron una ventaja de 30 puntos, aflojaron el pie del acelerador. Con un parcial de 5-17, el Casademont Zaragoza logró reducir la distancia hasta los 18 puntos y gracias a la aportación de Wright-Foreman y Devin Robinson fue mejor en los últimos cinco minutos que el Baskonia. Los dos partidos que quedan por delante esta semana, la rota rotación y el importante colchón tal vez afectó en la mentalidad vitoriana mientras Galbiati intentaba encontrar una reacción desde el banquillo. Al final, se llegó al descanso con un 62-43 que, en cualquier caso, suponía una renta casi definitiva.

Minutos para los jóvenes

Si el buen cierre de la primera parte del Zaragoza generó alguna mínima duda sobre cuál sería el color de la victoria, el Baskonia se encargó de disiparla al regreso de vestuarios con un tercer cuarto a la altura del primero. Esta vez los gasteiztarras no se valieron tanto del arma del triple como de los cortes a canasta desde el bote o mediante puertas de atrás, alternativa esta segunda que Villar dominó a la perfección en la mejor actuación de su carrera en la ACB para machacar el aro por dos ocasiones y ganarse la ovación del Buesa Arena. 

En el ecuador del tercer cuarto los alaveses ya habían recuperado su colchón de 30 puntos con el 81-51, que lograron estirar hasta los 37 tantos. Galbiati aprovechó el resultado para introducir en cancha al joven Khatiashvili, que tomó el timón del equipo al final del tercer cuarto y abrió el último, al que se llegó con 96-64 en el marcador, con una canasta de media distancia.

No sería el último de los canteranos convocados en anotar, ya que a tres minutos y medio del final, con un 106-78 en el marcador y todo resuelto, Galbiati decidió juntar a los tres en el quinteto. Todos ellos tuvieron su momento y amenizaron los últimos minutos del encuentro, ya sin relevancia en cuanto a resultado.

Vit Hrabar completó una acción de dos más uno sobre el gigante de 2,21 metros Christ Koumadje y poco después, con el mismo defensor en la foto, Bol acudió a la línea de personal para anotar dos puntos. Fiesta redonda, por lo tanto, en el Buesa Arena para igualar al Murcia en el tercer puesto de la ACB.