La plantilla del Kosner Baskonia se dio un auténtico baño de masas esta tarde en la Plaza de la Virgen Blanca. El conjunto vitoriano celebró por todo lo alto junto a su afición el séptimo título copero logrado el pasado domingo en Valencia. Un trofeo que llevaba 17 años sin viajar a la capital alavesa.
Tras una larga espera al autobús del equipo, en la que ya hubo mucha fiesta entre los primeros hinchas que iban congregándose en el centro de la ciudad desde las 17.00 horas, y la posterior celebración del equipo en la balconada donde los cánticos se sucedieron uno tras otro, algunos jugadores atendieron a los medios de comunicación con la alegría todavía en el cuerpo.
Forrest, muy solicitado
Uno de los hombres más solicitados fue Trent Forrest, el nombre propio de la Copa del Rey. El base estadounidense, que logró el MVP en Valencia, aseguró que “es una auténtica locura poder vivir esto”.
“Ver a toda la afición venir a celebrar con nosotros es fantástico. Disfrutar de este momento con los seguidores y los compañeros de equipo es increíble, estoy agradecido de poder vivir esta experiencia”, comentó un Forrest que también desveló que la celebración se iba a alargar más tarde con la cena que tenía preparada toda la plantilla.
Al jugador de Alabama se le vio muy agradecido con la afición, igual que al resto de sus compañeros. “No solo nos apoyan aquí, sino que también vinieron muchos seguidores del Baskonia desde Vitoria a vernos jugar la Copa en Valencia. Fue asombroso. Apreciamos mucho a nuestra afición”, resaltó el MVP de la Copa.
TLC, impresionado
El que no fue mejor jugador del torneo pero que perfectamente también podía haberlo sido es Luwawu-Cabarrot. El alero francés firmó 28 puntos en una final en la que estuvo muy acertado. Al igual que Forrest, TLC también destacó el cariño de la afición tras recibir gritos de quédate.
“Es impresionante este ambiente. El modo en el que todos estos seguidores –señalando a la Plaza de la Virgen Blanca– aman al club y nos apoyan cada día es sencillamente espectacular. Estoy muy agradecido por formar parte de este logro y de poder estar viviendo este momento. Al fin y al cabo, nosotros jugamos a baloncesto para vivir días así. Es un deporte hecho para disfrutar y nosotros hoy estamos haciendo disfrutar a la ciudad de Vitoria, lo cual es increíble”, afirmó el astro francés con una sonrisa de oreja a oreja.
Hablando de nombres propios, uno de los jugadores que más animados estuvo durante la celebración fue Rafa Villar. “He visto que faltaba un poquillo y he cogido el micro un par de veces pero ya está, había que estar preparados porque la ocasión lo merece”, comentó el joven catalán que se marchó diciendo que “se intentará” el doblete.
Por lo visto, Villar ha debido ser el principal animador durante estos días. Así lo confirmó Rodions Kurucs, asegurando que “Rafita” lleva desde el domingo siendo el principal alma de la fiesta.
El letón fue otro de los jugadores importantes en Valencia. Pese a llegar tocado a la cita, dejó grandes actuaciones que ayudaron al equipo a levantar el título. “Todas estas horas con los fisios han merecido la pena para vivir este momento. Todavía me quedan 10 días o más para estar al completo, pero bueno, vivir esto es increíble y me ha sorprendido muchísimo, más de lo que me comentó mi hermano”, señaló un jugador que recordó que le quedan dos años de contrato y que se va a quedar en Vitoria pese a algunas críticas.
Omoruyi, el hombre de moda en Vitoria, también se pasó por los micrófonos tras la celebración. “Estoy muy contento y orgulloso por lo que hemos conseguido. Llegué hace apenas dos meses y las cosas eran muy diferentes. Trabajamos duro para lograr cosas así”, destacó el nigeriano que ya se siente vitoriano.
Sedekerskis, sufriendo desde la cancha
Por otra parte, en la otra cara de la moneda en estos últimos meses ha estado Tadas Sedekerskis. El capitán del Kosner Baskonia sigue recuperándose de su lesión y no pudo estar en la cita de Valencia. El jugador lituano admitió que “desde la grada se sufre mucho más que desde dentro de la cancha” y también siente impotencia al no poder ayudar a sus compañeros en momentos difíciles.
Matteo Spagnolo fue uno de los últimos en abandonar el escenario tras la celebración. El italiano, compatriota de Galbiati, afirmó que no esperaba ganar el título, pero que sí tenía “una imagen lejana” con que algo así pudiese llegar a pasar.
“Lo de hoy es algo que nunca he vivido. Estos son días que se quedan en el corazón de todos los jugadores. Esta Copa del Rey va a ser seguramente uno de los mejores momentos de toda mi vida. Además, fue una final especial contra el equipo que me ha formado y donde juega mi amigo Gabriel”, concluyó el italiano.