Una nueva guía anima a "empaparse" de Álava

La Diputación invita a conocer sus ríos lagos, playas interiores y cascadas

23.01.2020 | 06:23
Arriba, embalse de Maroño, en Ayala. Abajo, el espectáculo fluvial de las cascadas de la Tobería (Llanada alavesa).

Vitoria - Álava no es sólo patrimonio histórico, senderos verdes, oferta cultural o viñedos y bodegas, sino que guarda a lo largo y ancho de su geografía numerosos tesoros, más o menos ocultos, que tienen como denominador común el agua. Ríos, lagos, playas interiores, cascadas o piscinas fluviales conforman parte de ese irresistible ecosistema, desconocido para buena parte de la gente que se acerca al territorio, y en muchos casos también para sus propios habitantes. La Diputación, aprovechando la presencia de Álava en Fitur, ha lanzado una nueva oferta turística que invita a descubrir todas sus comarcas a través de 42 paseos por la naturaleza que comparten el protagonismo del líquido elemento. La propuesta, bautizada como Empápate de Álava, fue presentada ayer por la directora foral de Fomento del empleo, Comercio y Turismo, Belén González, en un acto celebrado en el stand de Euskadi durante la jornada inaugural de la feria internacional de turismo.

González defendió que el agua, al margen de ser un elemento "básico para el desarrollo de la vida y la economía", constituye "un recurso turístico de primer nivel", razón de peso para ponerlo en valor a través de un material promocional compuesto por una guía de 32 páginas y un audiovisual. El folleto organiza los recursos por cuadrillas, de cada una de las cuales hay información básica sobre sus municipios y núcleos de población.

Múltiples experiencias Todas las comarcas tienen sus puntos de interés destacados e ilustrados con espectaculares fotografías y acompañados además de indicaciones básicas para llegar fácilmente y sobre lo que se puede hacer en cada uno de ellos. Lagos y lagunas naturales, embalses, cañones y desfiladeros, humedales, manantiales dulces y salados, barrancos y un largo etcétera dan color a la flamante propuesta.

Entre otros, se incluyen la cascada de Aguaque (Antoñana), las piscinas fluviales de Fresnedo (Santa Cruz de Campezo), el barranco de Igoroin (Maeztu), el desfiladero del río Ayuda (Okina), el nacedero del río Zarpia (Kontrasta), el cañón de Delika (Amurrio), las pozas del río Herrerías (Retes de Llanteno) o las cascadas del río Baias (Zuia). Las playas interiores de Landa y Garaio, la cascada de Gujuli, la senda del río Purón, la ruta del agua (Berganzo), las cascadas de la Tobería (Andoin), el barranco-cueva de la Leze, las lagunas de Laguardia, el soto del río Ebro (en Lapuebla de Labarca) o los humedales de Salburua, en Gasteiz, son sólo algunas más de las visitas recopiladas en la guía.

"El agua ofrece y genera sensaciones únicas, nos gusta y nos hace disfrutar: nos relaja pasear junto a un río o una playa, sonreímos cuando descubrimos un salto de agua, caminamos horas para contemplar una cascada y nos encanta disfrutar de un baño refrescante en verano. Y Álava ofrece todo esto y mucho más", remarcó González.

La representante foral presentó Álava ante empresas y agentes turísticos como "el territorio del agua", e insistió en que al margen de ganchos más reconocibles como Rioja Alavesa, Gasteiz o espacios únicos como el Valle Salado de Añana la provincia ofrece mucho más. "Son menos las personas que conocen que Álava tiene playas de interior con bandera azul rodeadas de bosques y colinas donde bañarse, nadar o, simplemente, relajarse. O tranquilas y transparentes piscinas fluviales y pozas alejadas del ruido de la ciudad que están situadas en bellos escenarios naturales", enumeró González.

La representante foral destacó también que todos los escenarios propuestos en la guía permiten asimismo a autóctonos y visitantes "disfrutar de actividades que cuentan cada día con más aficionados", como pueden ser los deportes acuáticos, la pesca, la fotografía de naturaleza o la observación de aves. Otros espacios "únicos" a los que se puede acceder disfrutando de estas rutas son, por ejemplo, el Museo del agua de Sobrón o el estanque celtibérico de la Barbacana, en Laguardia.