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La defensa del Alavés, aún incompleta

Otro central, además del ya atado Koski, y un lateral izquierdo emergen como las prioridades del club albiazul para elevar la consistencia respecto a la pasada temporada

La defensa del Alavés, aún incompletaJorge Muñoz

Atadas dos renovaciones estratégicas como la de, en su día, Nahuel Tenaglia y más recientemente el polivalente Carlos Protesoni, que ya ha actuado como central en los últimos tiempos cuando sus continuas lesiones lo han permitido, y tras haber cerrado ya el fichaje de Ville Koski hasta 2031, el Deportivo Alavés ha cumplimentado tan solo una parte pequeña de su trabajo para configurar la defensa de cara a la temporada 2026-27.

Esta es una demarcación que, como no podía ser de otra manera a estas alturas del mercado estival, permanece incompleta y a la espera de, al menos, dos nuevas caras

Y es que la dirección deportiva albiazul pretende reforzar al equipo con otro central y, a poder ser, un lateral izquierdo que eleve sobremanera la competencia para Yusi. El hispano-marroquí, intrascendente en su debut al más alto nivel tras llegar hace un año procedente de la cantera del Real Madrid, es un futbolista del que se espera un paso al frente en su segunda temporada como albiazul.

La sanción de Garcés, un problema

En principio no están previstas salidas de ninguno de los jugadores con contrato en vigor y los cuatro cedidos que regresan este verano a Vitoria (Diarra, Maras, Pica y Novoa) difícilmente tendrán un hueco en la plantilla, por lo que la hoja de ruta está bastante clara en este sentido con la obligatoriedad de añadir más piezas. 

La sanción que pesa sobre Facundo Garcés, que se perderá el tramo inicial de la competición tras la falsificación de su pasaporte malasio, sigue dejando bastante coja la posición de central. El argentino necesitará tiempo para adquirir el tono físico ideal tras casi un año alejado del máximo nivel. Vio reactivada su sanción el pasado 5 de marzo y tras ocho meses sin competir su vuelta debería ser progresiva.

Quique Sánchez Flores cuenta con varios futbolistas capaces de ser reconvertidos, pero conviene no seguir jugando con fuego a la vista del extremo sufrimiento de la pasada temporada cuando el Alavés fue incapaz de dejar la portería a cero durante una vuelta entera.

Un gran sufrimiento el pasado curso

Víctima de su debilidad en los centros laterales o la escasez de contundencia en las marcas, los rivales hurgaron en la herida con demasiada facilidad. Y todo ello debido a la falta de oficio para el puesto de dos laterales (Otto y Parada) que fueron reciclados para la ocasión y se vieron en situación de inferioridad ante delanteros corpulentos en más ocasiones de las debidas.

Hasta la irrupción final de Koski, Sánchez Flores dispuso de una defensa de tres centrales y dos laterales que no brindó excesiva seguridad a la hora de evitar que la escuadra albiazul fuese una de las más goleadas de la categoría. Por fortuna, las porterías a cero ante el Barcelona y el Real Oviedo fueron a la postre decisivas en la agónica salvación. 

La aparición del finlandés coincidiendo con la llegada del conjunto culé a Mendizorroza a falta de tres jornadas para el cierre liguero se convirtió en un soplo de aire fresco que ayudó al Alavés a crecer en este apartado y evitar males mayores en la pelea por la supervivencia en Primera.

La polivalencia de Tenaglia

El cambio de sistema que pretende implementar Quique en su primera campaña desde cero en Vitoria pasando al 4-4-2 no aminora la imperiosa necesidad de buscar una mayor consistencia. Queda claro que el Alavés necesita uno o incluso dos jugadores específicos para la posición de central y no experimentos en una demarcación crítica sobre la que debe sustentar la solidez de su nuevo proyecto. 

El experimento del pasado ejercicio por parte de Quique Sánchez Flores de reconvertir a laterales como Jonny Otto y Víctor Parada en el sistema 5-3-2 no proporcionó excesivos réditos siendo el Alavés incapaz de mantener su portería a cero

Con Nahuel Tenaglia y Jonny Otto el lateral derecho está bien cubierto, si bien aún es una incógnita el rol que desempeñará el de Saladillo tras unos últimos meses donde Ángel Pérez se hizo con el puesto de carrilero en el sistema de 5-3-2 utilizado por Sánchez Flores. El lateral izquierdo es otro de los flancos que pretende ser reforzado pese a la presencia de Parada, ya que se persigue un futbolista experimentado y con galones que pueda elevar el nivel del equipo.