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Una permanencia a base de goles

El Alavés ha pasado de ser uno de los equipos menos goleadores a el segundo más goleador de La Liga desde la llegada de Quique

Una permanencia a base de golesEloy Alonso

El Deportivo Alavés ha logrado la permanencia a base de goles. Desde el 8 de marzo, fecha del primer partido de Quique Sánchez Flores al frente del equipo, los babazorros han anotado 20 tantos, con una media cercana a los dos goles por encuentro y sin quedarse sin marcar en ninguno de sus compromisos.

El Glorioso se ha mostrado en este tramo final como un equipo más ofensivo, vertical y con una capacidad goleadora que hasta entonces apenas había aparecido durante la temporada. El nuevo sistema implantado por Quique ha potenciado a varios futbolistas y ha permitido al conjunto albiazul encontrar una continuidad ofensiva clave para sellar la permanencia.

Uno de los casos que mejor refleja esta transformación es el de Toni Martínez, que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. El delantero murciano ha firmado 8 de los 20 goles del Alavés desde la llegada de Quique, convirtiéndose en el principal referente ofensivo del equipo. Un rendimiento que, además, le ha valido para entrar en la prelista de Luis de la Fuente de cara al Mundial de este verano.

Por detrás aparecen otros dos delanteros: Lucas Boyé e Ibrahim Diabaté. El argentino ha anotado cuatro tantos en este tramo, una cifra que probablemente habría sido mayor de no haber sufrido su última lesión, mientras que el punta costamarfileño ha contribuido con dos goles. Ambos han completado una nómina ofensiva que ha ganado peso y protagonismo en el momento decisivo del curso.

A ellos se suman Ángel Pérez, Abde, Blanco y Tenaglia, todos con un tanto cada uno. Además, el Alavés también se ha beneficiado de dos goles en propia puerta en los encuentros ante el Villarreal y la Real Sociedad, que completan los 20 tantos logrados bajo el mando de Quique Sánchez Flores.

Producción ofensiva de élite

Para poner en contexto el crecimiento ofensivo babazorro en este último tramo de temporada, basta con comparar sus registros con los de la etapa anterior, la de Eduardo Coudet. Antes de la llegada de Quique, el Alavés había marcado solo 23 goles en todo el curso, apenas tres más que los que ha conseguido ahora en 15 partidos menos.

La mejora no solo se aprecia respecto a sus propios números, sino también en comparación con el resto de equipos de Primera División. Los 20 goles anotados por el Glorioso desde que Quique dirige al equipo le colocan como el segundo club más goleador de La Liga en este periodo, empatado con la Real Sociedad y únicamente por detrás del Barcelona, que ha firmado 23 tantos.

El dato refleja la magnitud de la transformación albiazul. El Alavés ha pasado de ser uno de los equipos menos goleadores de la competición –solo por delante de Oviedo y Getafe– a codearse con los mejores ataques del campeonato en el tramo final de la temporada.

Pero el impacto de esos goles ha ido mucho más allá de la estadística. Han servido para sumar puntos, cambiar dinámicas y llegar a la última jornada con la permanencia ya asegurada. De esta forma, Quique ha convertido el gol en el camino más directo hacia la salvación.

En definitiva, el Glorioso encontró en la eficacia ofensiva la respuesta que necesitaba para transformar las dudas en permanencia. Un cambio en el juego, respaldado por un sistema que ha dado alas a los carrileros, ha resultado en un Deportivo Alavés que se codea entre los equipos más goleadores en el tramo final