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Toni Martínez, en su momento más dulce

El delantero murciano fue el gran líder de la histórica remontada del Alavés en tierras gallegas

Toni Martínez, en su momento más dulceAlavés

La remontada vivida el domingo sobre el césped de Balaídos va a ser difícil de olvidar por los aficionados del Deportivo Alavés, sobre todo, por aquellos que madrugaron para poner rumbo a Vigo y vivir la hazaña desde la grada celeste. Del 3-0 al 3-4, una reacción que hacía 21 años que no se daba en Primera División y que debe ser un punto de inflexión para la plantilla dirigida por Quique Sánchez Flores.

La gesta babazorra tuvo varios protagonistas, con Ángel Pérez marcando su primer gol como babazorro, Ibra Diabate dejando notables sensaciones en su debut, Abde Rebbach reivindicándose o Antonio Sivera en modo divinidad para impedir el empate en el epílogo. Ahora bien, entre todos ellos, hubo que destacar un nombre: el de Toni Martínez, quien pasa por su mejor momento de forma como albiazul.

El punta murciano fue el primero en creer en la remontada. Su gol antes del intermedio dejó un clavo del que agarrarse en la segunda mitad. Y, tras pasar por los vestuarios, participó en otros dos tantos: le robó el balón a Domínguez dentro del área para asistir a Ángel (3-2) y él mismo puso las tablas mediante uno de sus latigazos desde larga distancia (3-3). Luego solo hubo que esperar al 3-4 de Abde.

Con esas dos dianas frente al Celta, Toni alcanzó las siete en LALIGA, donde solo le supera Lucas Boyé (9), y se puso en once en lo que va de temporada. Es decir, el '11' babazorro es ya el máximo artillero del conjunto gasteiztarra en todas las competiciones. Hasta ahora, pese a haberse marchado a Inglaterra hace ya casi dos meses, el dueño de esa etiqueta era Carlos Vicente, con un total de diez en su haber.

Como muestra del buen momento por el que pasa, cabe mencionar que siete de esos once goles del murciano han sido en 2026. Lo que viene siendo cerca de la mitad de la producción ofensiva del Alavés desde que comenzó el nuevo año (19). El citado Boyé, con seis, y Abde (2) son los otros dos futbolistas que han visto portería en más de una ocasión en estos casi tres meses de competición y altibajos.

Durante el curso, al murciano se le ha señalado por varios errores puntuales, pero la realidad es que todos los delanteros fallan, incluso los mejores. En su caso, más allá del penalti errado contra la Real en Copa, que dio alas a los txuri-urdin, se le recuerdan tres errores clave: uno reciente, contra el Getafe en Mendizorroza, otro ante Osasuna, en El Sadar, y un tercero en Vallecas, frente al Rayo. Cero puntos.

Lo que no se valora tanto, si bien un delantero debe marcar goles, es todo lo que aporta al juego del Alavés. Toni es el futbolista de la máxima categoría que más duelos aéreos ha ganado, con un total de 130 -once más que Muriqi, segundo-, y su esfuerzo constante le hace un incordio para los defensores rivales. También aporta de espaldas y siempre que puede, busca romper al espacio, a veces por la banda.

Todas las fotos del Deportivo Alavés - Celta de VigoEFE / Salvador Sas

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Asimismo, el murciano ha demostrado entenderse bien con Boyé, lo cual es fundamental para cualquier escuadra que juegue con dos delanteros. Aun siendo ambos de perfiles similares -dos delanteros centro-, las condiciones de cada uno se complementan. El argentino, que recoge los duelos que gana su compañero, aparece más en línea de tres cuartos y el 11 se mueve con frecuencia en el área.

Segundo curso en 'Mendi'

Toni Martínez llegó al Deportivo Alavés en el verano de 2024, como una de las grandes apuestas del club para su segunda campaña consecutiva en Primera División. Se abonaron dos millones de euros al Oporto por su traspaso y se le firmó hasta 2028, convirtiéndole en uno de los futbolistas mejor pagados. Era el elegido para sustituir a un diamante como Samu y liderar la ofensiva albiazul durante años.

Y su irrupción, ciertamente, fue espectacular. Marcó en su debut, contra la Real en Anoeta, donde no salió hasta el minuto 70, y deslumbró a Mendizorroza con un espectacular latigazo días después, para superar a Las Palmas, de nuevo como revulsivo. Con una carta de presentación así, la afición del Glorioso pensó que se había incorporado a un ariete capaz de marcar una época en Vitoria-Gasteiz.

Toni Martínez, durante el Celta-Alavés.

Pero Toni no pudo dar continuidad a eso. El enorme nivel de Kike García, que se llevó todos los focos y halagos, le impidió disfrutar de los minutos que le hubieran gustado. Y acabó la temporada con solo dos dianas más, en un total de 30 partidos y solo diez titularidades. Números insuficientes para alguien de su perfil, pero que tendría oportunidad de mejorar en su segundo año, ya sin el obrero del gol.

Durante esta campaña, si bien ha habido jornadas en las que le ha faltado brillo y acierto, el murciano sí que está demostrando por qué el Alavés apostó tanto por él. Superada su sequía de los últimos meses del año, ahora debe aprovechar su buen momento para erigirse como uno de los líderes de la permanencia. Camino va de ello, se le nota con mucha confianza.