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Visita de tres caras conocidas a 'Mendi'

Marín, Mouriño y Pedraza, ahora en el Villarreal, se reencuentran con el Alavés

Visita de tres caras conocidas a 'Mendi'Villarreal

La expedición del Villarreal trae consigo a Mendizorrozarostros muy familiares para la afición del Deportivo Alavés. Rafa Marín, Santi Mouriño y Alfonso Pedraza, tres futbolistas que en distintos momentos defendieron la camiseta del Glorioso, forman parte de la zaga que Marcelino García Toral ha ido consolidando esta temporada en el cuadro groguet. Un reencuentro triple que añade un ingrediente especial a la cita.

El caso más reciente es el de Mouriño. El uruguayo defendió los colores albiazules la pasada campaña y apuntaba a ser una pieza fundamental del proyecto de esta temporada, pero el Atlético de Madrid ejerció la recompra para traspasarlo acto seguido al submarino amarillo. Y, ya en La Cerámica, no ha tardado en ganarse la titularidad, acumulando más de 2.000 minutos en lo que va de curso.

Lo ha hecho, eso sí, con un matiz táctico: el técnico asturiano ha preferido potenciar sus aptitudes domo lateral diestro, una posición que ya ocupó de forma puntual en Vitoria-Gasteiz -también en el Real Zaragoza-, pero donde su rol habitual era el de central. Su físico imponente, su carácter competitivo y la seguridad que transmite en cada acción se mantienen intactos de su etapa como babazorro.

Mouriño pelea un balón con Unai Gómez durante un Athletic-Alavés.

Quien también supera los 2.000 minutos es Rafa Marín. El sevillano, formado en la cantera del Real Madrid, vivió en Mendizorroza una campaña de gran progresión (2023-24). Aquel rendimiento le valió el traspaso al Napoli, aunque la aventura italiana no salió como esperaba, pues apenas gozó de oportunidades. Pero la vuelta a LALIGA, esta vez en el Villarreal, está siendo un punto de inflexión.

En el equipo groguet, Marín ha recuperado el protagonismo y la continuidad que tuvo en el Alavés, confirmando todo lo bueno que dejó entrever en su etapa albiazul. Si sigue así, extraño sería no verlo pronto con la camiseta de la selección española absoluta e, incluso, regresando en algún momento al club blanco. El Madrid vende cantera, pero nunca suelta definitivamente a sus promesas.

Rafa Marín, durante un partido de liga en Mendizorroza

El tercero en discordia es Pedraza, cuyo vínculo con el Glorioso se remonta bastante más atrás en el tiempo. El cordobés recaló en Vitoria-Gasteiz en el curso 2017-18, cedido por el propio Villarreal, club al que ha permanecido ligado durante la mayor parte de su carrera. La pasada campaña, una lesión de tobillo le mantuvo alejado de los terrenos de juego durante gran parte del curso, lo que limitó notablemente su participación.

Sin embargo, este año ha vuelto a ganarse un sitio en las rotaciones de Marcelino, quien le tiene en alta consideración. Alterna titularidad y suplencia, pero su aportación es significativa en un equipo que ha competido en tres competiciones esta temporada, aunque con un rendimiento bastante pobre fuera del campeonato liguero.

Alfonso Pedraza durante un partido con el Alavés

REENCUENTRO

Son tres trayectorias distintas que confluyen en una misma línea defensiva y que comparten un denominador común: todas pasaron por Mendizorroza. Que el Villarreal presente una retaguardia con tanto pasado albiazul no deja de ser una curiosidad llamativa, casi un guiño del destino. Y también una muestra de que el Alavés es un buen lugar para dar el salto a clubes que juegan competición europea.