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Mariano, protagonista negativo en su vuelta al equipo

El hispano-dominicano desperdicia un gol clamoroso al poco de entrar en el minuto 83 que precede la tragedia en los compases finales del duelo

Las mejores imágenes del Valencia-AlavésEFE

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Mariano Díaz volvió a sentirse futbolista mucho tiempo después el 8 de marzo de 2026 en el Deportivo Alavés. El delantero hispano-dominicano, indultado porQuique Sánchez Flores tras el relevo técnico acometido en el equipo vitoriano, fue protagonista negativo en su reaparición tras varios meses relegado al ostracismo.

Tras recibir la alternativa para los 10 minutos finales, se le vio muy activo y con ganas de comerse el mundo. Algo normal, por otro lado, teniendo en cuenta que la última vez que había disputado un partido oficial databa del 2 de diciembre cuando disputó 63 minutos en el enfrentamiento copero ante el Club Portugalete.

Su infantil comportamiento en la previa del encuentro ante elSevilla FC perteneciente al torneo del KO hizo que Eduardo Coudetle pusiera la cruz, pero este domingo dispuso de una oportunidad por delante de Ibrahim Diabate, uno de los fichajes invernales del Alavés que todavía no ha debutado.

A los tres minutos de entrar al césped deEstadio de Mestalla, el punta hispano-dominicano tuvo el 1-3 en sus botas en una contra comandada magistralmente porLucas Boyé. El argentino le sirvió un balón de oro y Mariano solo tenía que empujar el balón a la red en el área, pero este se le quedó atrás y tras un pequeño tropezón dilapidó una pintiparada ocasión para haber ejecutado alValencia CF.

Tras esta concesión imperdonable, el Alavés terminó encajando dos goles en el epílogo y se marchó de la capital del Turia con las manos vacías tras un duro mazazo en lo futbolístico y, sobre todo, en lo anímico.

A Mariano se le vio muy activo en esos minutos finales donde el partido se convirtió en un correcalles. Bajó en varias ocasiones al área propia para robar algún balón merced a un superlativo esfuerzo físico, pero por contra careció de lucidez con el balón en los pies y perdió balones infantiles.

Queda claro que, de cara al futuro, está señalado y la de hoy puede haber sido definitivamente una de las últimas veces que vista la elástica babazorra.