Igual que Iñigo Pérez, su homónimo en el banquillo del Rayo Vallecano, Eduardo Coudet ya ha empezado a sentir ese hormigueo en el estómago que aparece cuando ya se ha avanzado lo suficiente en una competición. Es el caso de la Copa del Rey, donde el Deportivo Alavés buscará mañana el pase a unos cuartos de final a los que no ha vuelto a llegar desde la temporada 2017-18, con Abelardo Fernández a la cabeza.

"Claro que estoy emocionado. Vivimos de la ilusión, de los sueños, nos pasa a todos los entrenadores. Hace mucho tiempo que el club no llega tan lejos y vamos a trabajar para conseguirlo", arrancó el técnico argentino, quien está centrando en "mejorar al equipo". Después la mala imagen ante el Real Oviedo en Mendizorroza, lo ocurrido en La Cerámica, pese a la enésima derrota a domicilio, le dejó algo "más tranquillo".

En la importancia de que su Alavés dé continuidad "a las muchas cosas buenas" que mostró en casa del Villarreal incidió el Chacho en repetidas ocasiones durante su comparecencia: "Si sostenemos la idea, creo que vamos a ir por el buen camino. No pudimos hacer nada contra la jerarquía de sus jugadores, pero valoro la valentía que tuvieron los míos". La obra de arte de Alberto Moleiro condicionó por completo el partido.

El argentino también se quedó con lo positivo al hablar sobre la primera vuelta. Puso en valor que haya sido "la mejor de los últimos cinco años" y apuntó que el "mayor déficit" del Glorioso ha sido su "falta de contundencia" en el área rival. Ha lamentado, en este sentido, la "poca puntería" y ha explicado que las peores actuaciones del equipo han coincidido con los momentos en los que más bajas han tenido.

Preguntado por el mercado de fichajes invernal, donde el Alavés todavía no ha movido ficha -ni en el apartado de entradas ni en el de salidas-, el Chacho prefirió mantenerse al margen. "Paso, como en el rosco", manifestó. Lo único que dijo es que el club y él van "de la mano" y que están trabajando en ello. El centro de la defensa, la banda izquierda y la delantera siguen siendo los puestos que reclaman refuerzos.

Lucas Boyé no llegará a la cita, perdiéndose su segundo partido consecutivo, y el entrenador argentino optará por los que "mejor estén". Sí que avisó de "varias modificaciones", pero sin dar pistas. "No sé si participará algún joven. Voy a esperar hasta el último momento para ver cómo están todos físicamente y meteremos jugadores que están entrenando con nosotros", añadió.

SOBRE EL RAYO

Por último, acerca del Rayo, el entrenador argentino comentó que se trata de una escuadra "muy trabajada" y con un "buen entrenador", además de que cuenta con "futbolistas rápidos" y que les pondrá un encuentro "complicado". No espera, eso sí, un guión idéntico al acontecido hace dos meses en Vallecas, donde el Alavés hizo "un gran partido" aun quedándose "con las manos vacías" al final.