Poderosas fuerzas aéreas
Laguardia reafirma el peligro del Alavés por arriba y en las jugadas a balón parado
Vitoria - Cada vez que un rival del Deportivo Alavés ve un balón sobrevolando su área se pone a temblar. Y más aún cuando el servicio ha sido como consecuencia de una jugada de estrategia. No le sobran argumentos ofensivos a un cuadro albiazul que tiene limitaciones claras en este sentido, pero su capacidad para explotar el balón parado y su efectividad cuando los remates son de cabeza es espectacular. Así lo corroboró ayer de nuevo un Víctor Laguardia que es todo un seguro de vida en este sentido temporada tras temporada, ya que el central zaragozano no falta cada año a su cita con el gol. De la misma manera, la recuperación de la mejor versión de Jony supone una noticia excelente, ya que el asturiano es un ejecutor de una precisión magistral en toda acción a balón parado. Una combinación perfecta que hace de las fuerzas aéreas albiazules un peligro de calibre mayor.
Con el de Laguardia ante el Levante, el Alavés ya acumula nueve goles de cabeza esta temporada y ocho a balón parado. El mejor en lo referido a los testarazos igualado con otro especialista en la materia como el Eibar y el segundo más eficiente en la estrategia solo por detrás de un Leganés que acumula nueve dianas en esta suerte. Teniendo en cuenta que tanto armeros como pepineros acumulan más tantos que los albiazules, la importancia de estas dos facetas es mucho mayor a la hora de marcar en el caso del cuadro dirigido por Abelardo.
La sequía goleadora que acabó extendiéndose durante 332 minutos se cortó con un saque de esquina de maravillosa ejecución. De esos que solo quedan igual de bien en la pizarra. Forzó Inui el córner en una de sus múltiples internadas y hacia allí se fue Jony. Servicio pasado al segundo palo alto y potente del asturiano para que allí emergiese Laguardia, rompiendo en carrera desde atrás. Salto poderoso e imposible de frenar para la defensa, que estaba parada, y cabezazo que sorprendió a un Aitor Fernández que se encontraba reculando tras hacer media salida a destiempo. Sin tiempo de reacción ya para el portero, el balón acabó en el fondo de la red.
Esta acción acabó en gol, pero hubo varias más de enorme peligro. Por ejemplo, la del gran especialista del equipo en los remates de cabeza, un Calleri que acumula cuatro goles a través de testarazos y que ayer estrelló el balón en el larguero en un espectacular remate. También Inui y, de nuevo, Laguardia, disfrutaron de buenas oportunidades de cabeza y, además, la estrategia a punto estuvo de dar más frutos. No por nada son los argumentos más potentes de este Alavés.