Armentia y sus campas y Estíbaliz y el cerro son lugares reconocidos y reconocibles a la hora de festejar a los patrones de Álava. A esas ubicaciones se suma la capital alavesa como epicentro de unas fiestas muy deseadas y esperadas por los alaveses.

Sin embargo, más allá de Gasteiz, en las cuadrillas, San Prudencio también deja su impronta, ya que pese a que el eco de las trompetas institucionales resuena en la plaza de la Provincia de Vitoria-Gasteiz, el territorio despliega una agenda propia que evidencia que San Prudencio es una fiesta de cuadrillas. Lejos del asfalto de la ciudad, localidades como Amurrio, Oion o Alegría-Dulantzi han consolidado programas que, basándose en la tradición de las sociedades gastronómicas y el folclore local, dotan al 28 de abril de una entidad propia fuera de la capital.

Elciego y el arraigo de Oion en Rioja Alavesa

En la Cuadrilla de Rioja Alavesa, la festividad del patrón no es un mero trámite administrativo. Según los datos del Ayuntamiento de Oion, el municipio celebra sus propias Fiestas de San Prudencio los días 27 y 28 de abril. El programa, que cuenta con su propio concurso oficial de carteles –como el que este 2026 ha vuelto a convocar la casa consistorial–, se aleja de la solemnidad para abrazar el carácter popular. En Oion, la víspera se vive con una intensidad especial donde las agrupaciones locales y el ambiente en las calles sustituyen a la gran retreta formal.

Rioja Alavesa vive estas fechas como una reafirmación de su pertenencia a través del paladar y la música de los gaiteros

Por su parte, en Elciego, la festividad de San Prudencio actúa como un nexo de unión entre los vecinos antes de las grandes citas de la primavera. Aunque de menor escala que las fiestas patronales de septiembre, el 28 de abril es una jornada de encuentro en la que la gastronomía –con el perretxiko y el caracol como protagonistas, pero regados con el vino de la comarca– marca el pulso de las sociedades.

Como ha señalado DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA en sus crónicas territoriales, Rioja Alavesa vive estas fechas como una reafirmación de su pertenencia a través del paladar y la música de los gaiteros.

La identidad de Alegría-Dulantzi en la Llanada

Frente a la ausencia de actos significativos en otros puntos de la comarca, Alegría-Dulantzi se erige como el baluarte de la Llanada Alavesa durante el puente del patrón.

El programa oficial del Consistorio dulantzitarra suele incluir actos de calle y actividades dirigidas a las peñas y sociedades, que son las verdaderas valedoras de la fiesta. La cercanía geográfica con la capital no eclipsa su agenda; al contrario, la complementa con un ambiente más íntimo donde el sonido del tambor y el txistu protagonizan el mediodía del día 28.

Estos actos no son copias de los de Vitoria-Gasteiz, sino adaptaciones locales con décadas de historia

Ayala: El motor de la tradición y la Retreta

Es, no obstante, en la Cuadrilla de Ayala donde el programa oficial alcanza su mayor dimensión pública. En Amurrio, el rito de la Retreta desde el balcón del Ayuntamiento el día 27 a las 20.00 horas es una cita innegociable. Según fuentes municipales, este acto abre paso a la Tamborrada, que cuenta con una participación masiva de las sociedades locales, recorriendo el centro hasta la medianoche.

En Llodio, la estructura festiva se replica con una tamborrada que ha ganado peso intergeneracional. Las fuentes oficiales de la Cuadrilla de Ayala subrayan que estos actos no son copias de los de Vitoria-Gasteiz, sino adaptaciones locales con décadas de historia.

En definitiva, Álava celebra su patrón de forma atomizada pero cohesionada. Desde el sur vinícola hasta el norte industrial, la música suena con acentos diferentes, demostrando que San Prudencio es el hilo que cose las siete cuadrillas bajo una misma identidad, sin necesidad de mirar constantemente al centro de la capital.