La Diputación de Álava pidió el año pasado la expulsión de España de ocho menores tutelados: cuatro porque en sus lugares de origen tienen familia y un entorno favorable y otros cuatro por incumplimiento reiterado de las normas del centro, pequeños delitos y agresiones y por su "nula voluntad de integrarse y acatar normas".
Sin embargo, ninguna expulsión se ha materializado bien porque el Gobierno central está aún estudiando los casos o porque mientras se esperaba una respuesta los menores han cumplido 18 años, con lo que esta figura ya no puede usarse, ha explicado en rueda de prensa el diputado foral de Políticas Sociales, Gorka Urtaran.
Por este motivo, ha pedido al Ejecutivo español "que actúe con la diligencia necesaria" porque "si no mueve ficha las solicitudes se quedan ahí" y puede ocurrir que ya no sea posible expulsar al menor "conflictivo".
Urtaran ha recalcado que son casos "excepcionales" que no deben usarse "como arma arrojadiza" ni "empañar" las políticas de integración, el trabajo de los técnicos de la Diputación o la voluntad de integración del resto de menores tutelados.
El año pasado había en Álava 220 menores acogidos dentro de este programa de atención a migrantes sin acompañamiento familiar. Hubo 34 salidas del sistema y en 27 casos el joven lo hizo incorporándose al mercado laboral. Es por tanto, "un programa "inclusivo, solidario, integrador y de éxito", ha defendido el diputado.
Sin embargo, en 2025 la Diputación detectó dos situaciones contrarias a la "filosofía" de este programa. Así, hay menores que tienen una familia que les apoyan y que incluso "les acompañan casi hasta la puerta" del centro de acogida. No están por tanto en una situación de desprotección y el uso que hacen estas familias del servicio es "fraudulento".
Hay cuatro menores en esta situación y la Diputación ha pedido su repatriación al entender que en su país tienen "un entorno favorable" y una familia que se preocupa por ellos.
Por otro lado, otros cuatro menores han incumplido de forma reiterada de las normas del centro, han cometido delitos menores y agresiones y no muestran "ninguna intención de integrarse". "Son casos excepcionales pero no lo vamos a pasar por alto" porque impiden a los profesionales de los centros desarrollar su trabajo y "alteran la convivencia" en los mismos.
A las peticiones de expulsión de estos cuatro chavales se suma ahora el autor de la agresión homófoba a dos jóvenes el domingo en Vitoria. Las víctimas fueron abordadas por tres chicos que les tiraron al suelo y les propinaron patadas y puñetazos mientras les insultaban por ser homosexuales.
Los tres detenidos están tutelados por la Diputación y residen en el centro Bideberria. El menor cuya expulsión ha pedido la Diputación está tutelado desde hace medio año aproximadamente y ya ha protagonizado agresiones anteriores, no de carácter homófobo.