El Ayuntamiento de Ribera Baja va a poner en marcha durante este 2026 la primera comunidad energética municipal de toda Álava, una iniciativa destinada al autoconsumo a la que se han sumado 84 contadores de vecinos y una veintena de instalaciones municipales.
Las placas solares, que serán subvencionadas al 80% por los gobiernos vasco y español, se instalarán en distintos edificios públicos del municipio. Y cumplirán el doble objetivo de sus impulsores de “garantizar el acceso popular a la energía mediante la gestión pública y su control ciudadano” y “no dejarlo en manos de multinacionales que ocupen nuestras tierras y nos expulsen hacia las ciudades”.
La plataforma Ribera Baja Bizirik, que gobierna en este consistorio, presentó anteayer las características de este proyecto en una comparecencia en la que desveló que la Junta Administrativa de Ribabellosa ha sellado “en contra de las decisiones de su propio ayuntamiento” un preacuerdo con la empresa Solaria para el alquiler de 45 hectáreas de terreno comunal durante 25 años para la instalación de placas fotovoltaicas.