Síguenos en redes sociales:

Expectación, sonrisas y mutuas alabanzas

Urtaran solía quejarse de que Maroto le cortaba en los plenos. Ayer, en una abarrotada sala de prensa, se compaginaron bien

Expectación, sonrisas y mutuas alabanzasFoto: a.l.

El de ayer fue el ejemplo perfecto de expectación mediática. No cabía un bolígrafo más en la sala de prensa. "Aquí se sortea algo, ¿no?", bromeaban periodistas y reporteros gráficos. Hubo tiempo para las chanzas, porque los protagonistas se hicieron esperar al menos diez minutos. Y cuando entraron, desaparecieron tras una tormenta de fotógrafos y cámaras de televisión. Sólo ellos vieron el apretón de manos. Entusiasta y cálido, resumieron después, acompañado por sonrisas. La de Gorka Urtaran siguió tras sentarse a la mesa. Parecía no poder contenerla, tan generosa que era. Javier Maroto también se mostraba complacido, aunque algo más mesurado en la expresión. El alcalde, como siempre, controló la escena. Se le vio seguro de sí mismo, con corbata roja -color con el que los políticos intentan transmitir poder- y la tranquilidad de saber que habrá Presupuesto.

Algunos de los hombres fuertes de ambos partidos, los negociadores en la sombra, tampoco quisieron perderse el momento. Al fondo de la sala se vio a los ediles Miguel Garnica y Manu Uriarte, por el PP, y Álvaro Iturritxa, por el PNV. También estuvieron sus asesores de prensa. Era el gran día. Un día para la autoalabanza, en la que se prodigaron el alcalde y el portavoz nacionalista. Con contundencia resaltaron uno y otro "la responsabilidad" demostrada para llegar "a un acuerdo entre diferentes aparcando los intereses partidistas en beneficio de los ciudadanos".

Maroto es el hombre eslogan, pero esta vez dejó sus consignas estrella para las redes sociales. Urtaran, en cambio, repitió la suya, la que acuña desde antes de las elecciones municipales, hasta la saciedad. Aquella que dice que "hay que hacer política de forma diferente". Se refiere a la necesidad de cambiar el látigo de la oposición por el acuerdo, aunque habrá que ver si sus electores entienden al igual que él esta nueva relación con el PP. Un entendimiento que el concejal de Bildu Antxon Belakortu hacía tiempo que presagiaba y que había definido como "el apareamiento de la derecha".

Sí, por supuesto, el alcalde y el portavoz jeltzale se vieron obligados a asegurar que este pacto no responde al toque de silbato dado por los máximos dirigentes del PNV y PP vasco, que no forma parte de una estrategia que incluye a la Diputación vizcaína. Urtaran defendió que es un acuerdo "hecho en Vitoria" y que se ha sustentado "en los contenidos" de las Cuentas. Lo hizo a preguntas de los periodistas, adelantándose a Maroto. También trató de aclarar sus vaivenes de las últimas semanas, como que se reuniera con el primer edil tres días después de haber defendido llevar el documento de ingresos y gastos al Pleno. "Sólo el PP respondió a nuestro borrador", dijo. Así es la política: las calabazas de ayer son el noviazgo de hoy. Y eso que es difícil olvidar aquellos Plenos en los que Maroto solía quitar la palabra a un enojado Urtaran. Ahora, se la da. Y de buen grado.