Filomena congela la península y deja unas nevadas sin precedentes

Madrid registra espesores de hasta 20 centímetros que no se recordaban desde febrero de 1984

09.01.2021 | 00:47
La borrasca Filomena, a su paso por la capital turolense. Foto: J. Escriche (E.P.)

MADRID – La borrasca Filomena dejará registros históricos y cubrirá una extensión de nieve de aquí al domingo "sin precedentes en lo que va de siglo", según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que ha pronosticado además que a partir del lunes se instale un anticiclón sobre la Península que provocará aún más frío, por lo que podrían darse las condiciones para hablar de la primera ola de frío de 2021.

La borrasca Filomena atravesó su "fase más adversa" entre ayer y hoy, dejando intensas nevadas en Castilla-La Mancha y Madrid, ambas en alerta roja (riesgo extremo) por nieve y, en el caso de la capital, por "la nevada más importante" del siglo.

La parte más relevante de la borrasca se lo llevaron ayer estas dos comunidades donde, según indicó la Agencia Estatal de Meteorología, nevaría "más de 24 horas consecutivas" con espesores de hasta 20 centímetros y una intensidad que en el caso de Madrid no se recuerda desde febrero de 1984 o marzo de 1971.

El resto del Estado amanecía ayer por la mañana con alerta naranja o amarilla por heladas, viento, lluvia en el sur, nieve y temperaturas especialmente bajas como los 15,1 grados bajo cero que tuvieron ayer de madrugada en Villablino (León) –la más baja del Estado– o los 14,9 bajo cero que se registraron en el municipio burgalés de Palacios de la Sierra, según datos registrados de la Aemet, si bien otros marcadores no homologados constataron hasta -34.8 grados en el Clot del Tuc de la Llança (Lleida).

problemas en las comunicaciones De nuevo las condiciones meteorológicas adversas causaron problemas en las comunicaciones, en el transporte y en las carreteras, que a media mañana registraron 381 incidencias, sobre todo en algunas carreteras principales de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid, 39 carreteras cortadas en la red secundaria y en 101 se obligaba a usar cadenas.

Un día más, el temporal afectó a los transportes por tren, con demoras y anulaciones, y en avión, con desvíos de vuelos y cancelaciones a causa de la borrasca.

Renfe volvió a establecer ayer limitaciones de velocidad en las líneas de alta velocidad que unen Madrid con Sevilla, Málaga, Valencia, Alicante y Barcelona por la borrasca, lo que puede llevar a demoras superiores a los quince minutos.

Además, hubo retrasos en los trenes de cercanías de ancho métrico de Asturias o en las de Madrid, donde la circulación en la línea Cercedilla-Puerto de Navacerrada-Cotos estuvo suspendida y un tren entre Madrid y Albacete tuvo que finalizar el trayecto en Alcázar de San Juan sin posibilidad de medios alternativos para continuar el traslado a destino.

En cuanto al transporte aéreo, AENA advirtió que el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas podía verse afectado por el viento y las nevadas que reducen la visibilidad, sumándose así a Canarias y Málaga que sufrieron el jueves cancelaciones y desvíos de vuelos por la borrasca.

riesgo de aludes Mientras tanto, ayer se supo que podría alargarse en el tiempo el proceso de rescate del operario de carreteras que hace una semana quedó sepultado por una alud de nieve en la vertiente asturiana del puerto de San Isidro, que causó la muerte a un compañero. Si bien ayer durante todo el día los equipos de rescate utilizaron un georradar, un equipo que por primera vez se utiliza en trabajos de rastreo en la cordillera cantábrica.

Aunque las nevadas más intensas se están dando en el centro y la zona sureste, la nieve acumulada desde la semana pasada en Cantabria ha provocado un riesgo de aludes en Picos de Europa que durante el fin de semana será notable y que puede llevar a que se produzcan avalanchas.

las cifras

3.000.000

metros cúbicos. En Canarias las presas han acumulado casi 3 millones de metros cúbicos de agua, lo que pone fin a la sequía.

-34,8 °C

pirineo catalán. El marcador de Clot del Tuc de la Llança, en Lleida, registró -34,8 grados.