Sesión de investidura del lehendakari

Cuarta investidura de Núñez Feijóo

Las apelaciones al consenso protagonizan la reelección del presidente gallego

04.09.2020 | 01:02

Santiago de compostela – La mayoría absoluta del PPdeG en el Parlamento de Galicia votó ayer por cuarta legislatura consecutiva a Alberto Núñez Feijóo como presidente de la Xunta en una sesión de investidura en la que ha apelado al consenso con BNG y PSdeG para afrontar la crisis generada por la pandemia. A pesar de este llamamiento a la unidad, al que la oposición se sumó ofreciendo su "mano tendida" para alcanzar acuerdos de país, el debate de investidura ha estado marcado por los reproches cruzados entre el presidente y los diferentes portavoces, que supeditaron estos consensos a su propio ideario y programa político.

De este modo, Núñez Feijóo, cuyo acto de toma de posesión está previsto para mañana, dijo a los líderes del BNG, Ana Pontón y el PSdeG, Gonzalo Caballero, que desde el Gobierno gallego "no siempre se va a hacer lo que ustedes digan", si bien "sí se va a escuchar lo que quieran trasladar" para alcanzar "los máximos acuerdos posibles".

Los grupos de la oposiciónplantearon sus alternativas al presidente gallego, a quien reprocharon la gestión, para ellos errática, de los últimos años y con la que no será posible salir de la crisis. Pontón manifestó la voluntad del BNG por trabajar "por todas y cada una de las personas de este país" y construir acuerdos "todos juntos, como exige la situación excepcional", para lo que pidió al candidato a la investidura que no actúe "a piñón fijo" y rechace "cualquier propuesta porque viene de la oposición".

El discurso de Gonzalo Caballero discurrió en una línea similar y recalcó, como en su primer turno de palabra, que esta "tiene que ser la legislatura de la protección de las personas" en medio de las graves consecuencias que amenaza con tener la pandemia de la covid-19. "Habla de muchas cuestiones, pero también es cierto que usted no dice toda la verdad", le dijo Caballero a un Núñez Feijóo al que acusó de falta de empatía con la sociedad y de "contar cuentos económicos para no decir la realidad".