Vitoria. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostró ayer dispuesto a modificar su posición en materia nuclear con el fin de llegar a un Pacto de Estado de Energía con el Partido Popular. "El valor añadido que puede dar un Pacto de Estado sobre la Energía nos puede hacer cambiar nuestras posiciones", aseguró Zapatero en su turno de réplica a los grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados durante el debate sobre la Ley de Economía Sostenible. No obstante, insistió en que al Ejecutivo le parece "razonable" que la vida útil de las centrales nucleares no supere los 40 años, tal y como recoge el anteproyecto de la ley debatida ayer. A pesar de su oferta de diálogo, Zapatero advirtió también de que no hay "ni capacidad, ni voluntad, ni interés" por promover nuevas centrales, que sólo podrían existir si hay un "enorme apoyo del sector público".

El objetivo del Gobierno, explicó, es ir sustituyendo la energía nuclear por las renovables porque a pesar de que éstas sean más caras son "limpias, seguras y tienen futuro". "Hoy nos cuesta más producir un kilovatio con energía renovable que con petróleo", reconoció Zapatero, pero aseguró que ésta es una inversión "rentable" a medio plazo puesto que hará que "la economía sea más competitiva, ya que se trata de una apuesta ambiciosa que repercutirá en el cambio del modelo económico en las próximas décadas". Por ello, insistió al líder del PP, Mariano Rajoy, sería "muy bueno" que hubiera un acuerdo en materia energética que pueda quedar plasmado en la Ley de Economía Sostenible, aunque reprochó a la oposición que no haya respondido a sus propuestas. Lo hizo Rajoy, quien le recriminó que "abra el diálogo" en materia nuclear para "luego cerrar Garoña".

contrato Más allá de la materia energética, el presidente del Gobierno criticó que Rajoy dijera que lo primero que hay que hacer para mejorar la situación económica es reducir el gasto público, cuando "lo que hay que hacer es impulsar primero la educación y la formación profesional, ámbitos en los que ya se ha avanzado". Además subrayó que todas las medidas de la Ley de Economía Sostenible son "tendentes a mejorar el empleo" y destacó las dos más directas, como el Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local, dotado con 5.000 millones de euros, y el Fondo para la Economía Sostenible, con un máximo de 20.000 millones en 2010 y 2011. En esta línea Zapatero anunció que convocará a sindicatos y patronal en el primer trimestre de 2010 para revisar varios aspectos del mercado de trabajo. El presidente asumió la iniciativa ante "el atasco evidente" de la negociación entre los agentes sociales, pero, de nuevo, fue mucho más claro cuando enunció lo que no entrará en el debate: "una reforma laboral centrada en exigir un determinado tipo contractual, una reducción de las indemnizaciones por despido o la exclusión de los conflictos laborales del control judicial. Ese, señorías, no es nuestro camino".