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Colaboraciones

Museveni se perpetúa en el poder en Uganda

Yoweri Museveni, de 83 años, ha logrado un séptimo mandato presidencial en Uganda tras las últimas elecciones celebradas en este país de África oriental el 15 de enero. Su principal opositor fue Robert Kyagulanyi, más conocido como Bobi Wine, un popular cantante y líder político que se ha consolidado como el principal referente de la oposición ugandesa.

Durante la campaña electoral, Bobi Wine denunció una persecución militar constante. Sus mítines fueron sistemáticamente interrumpidos por las fuerzas de seguridad y, en varios momentos, el líder opositor permaneció en paradero desconocido hasta la proclamación de los resultados. Según los datos oficiales, Museveni obtuvo el 76 % de los votos frente al 24 % de Bobi Wine, unos resultados fuertemente contestados por la oposición, que denuncia fraude electoral, apagones y cortes de internet. El gobierno justificó estas medidas como necesarias para combatir la desinformación.

Museveni se mantiene en el poder desde hace casi 40 años, tras haber derrocado en 1986, por la vía militar, al dictador Idi Amin Dada, conocido internacionalmente por la película de Hollywood El último rey de Escocia. Desde su llegada al poder, Museveni ha modificado la Constitución en dos ocasiones para eliminar los límites de edad de los candidatos presidenciales, lo que le ha permitido seguir presentándose a las elecciones.

Diversos líderes internacionales han felicitado a Museveni por su victoria. Entre ellos, Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, quien reafirmó la hermandad Sur-Sur entre ambos países. La Unión Africana también reconoció los resultados, pese a las numerosas denuncias de fraude y represión de la oposición.

El gobierno ugandés defiende su continuidad en el poder apelando a la estabilidad política y social del país, bajo el lema de campaña “Proteger los logros”. Museveni destaca un supuesto auge económico, la fortaleza del ejército ugandés –presente en varios conflictos regionales– y la acogida de millones de refugiados procedentes de Sudán, la República Democrática del Congo y Somalia. Según el presidente, estos factores le otorgan legitimidad y credibilidad a nivel internacional.

En Kampala, la capital del país, circulan rumores de que Museveni estaría preparando a su hijo, el general Muhoozi Kainerugaba, como su sucesor, consciente de su avanzada edad.

Uganda no es un caso aislado. Líderes como Paul Biya en Camerún (92 años), Denis Sassou Nguesso en Congo-Brazzaville (82 años) o el propio Museveni parecen ignorar las crecientes demandas de cambio impulsadas por la juventud africana. África reclama relevo generacional y está cansada de gobiernos perpetuados en el poder que, tras décadas, siguen siendo incapaces de resolver los problemas estructurales de sus pueblos.

Muchos jóvenes miran con esperanza a países como Senegal, Burkina Faso, Botsuana, Guinea Conakry o Níger, donde los cambios de liderazgo –aunque aún tímidos– están comenzando a producir transformaciones sociales y políticas.

Uganda seguirá bajo el mandato de Museveni durante los próximos cinco años. Todo apunta a que abandonará el poder con 88 años, dejando el futuro del país, posiblemente, en manos de su hijo, el general Muhoozi Kainerugaba, en un modelo de sucesión de corte dinástico, similar al de Gabón.

Trabajadora social, doctorada en Administración y Política Pública por la EHU y activista por los Derechos Humanos