El Mundial ya ha elegido a sus primeros protagonistas
Del triplete de Messi a las dudas de Portugal y España, la jornada inaugural dibuja el mapa de las emociones en un torneo que ya reparte elogios y sospechas
Antes de arrancar un Mundial los roles ya están repartidos. Algunos responden a las expectativas y otros naufragan en el intento; es entonces cuando brotan las revelaciones, las sorpresas, esos sucesos inesperados pero que todos saben que existirán, es cuestión de aguardar a que sucedan, porque siempre ocurren. La magnitud de la Copa del Mundo concede el poder de elevarse a los altares de la historia y también abre las páginas a los capítulos más oscuros. Algunos de estos sucesos ya han acontecido cuando solo se ha agotado la primera jornada de la fase de grupos, con 24 partidos y 75 goles (3,1 por partido). El torneo no espera a nadie. Tiene la virtud de ensalzar y la crueldad de señalar.
Relacionadas
La eternidad de Messi
Existen futbolistas que han aterrizado en Norteamérica con el aura de estrellas, esas miradas desafiantes que viven en el presente pero retan al pasado y el futuro. Cuando se encienden los focos, son los iluminados. Entre todos destaca Leo Messi, que acudía como si la cosa no fuera con él, señalado por su legado pero libre de responsabilidad. Su misión la cumplió en Catar 2022. Esta cita es un regalo de su longevidad. El argentino sigue esquivando la erosión del transcurso del tiempo.
El próximo día 24, Messi cumplirá 39 años, inmerso en su sexto Mundial, cifra récord que comparte con Cristiano Ronaldo y Guillermo Ochoa. El torneo se rindió a un jugador que dejó de competir contra los rivales para hacerlo contra la historia. Alcanzó los 200 partidos con Argentina y abrió el campeonato con un triplete ante Argelia (3-0), el undécimo con la Albiceleste. La selección campeona cumplió. El capitán celebró el primer gol invadido por la emoción, entre lágrimas. “Pasé unos días difíciles, totalmente ajenos a lo deportivo”, confesó. “Todo lo que venga ahora es un bonus”, añadió. Ya es el máximo goleador de la historia de los Mundiales, junto al alemán Miroslav Klose, con 16 tantos. “Es hora de que el mundo deje de esconderse y acepte que Messi es el mejor de todos los tiempos”, proclamó el brasileño Ronaldo Nazário en una cita recogida por Reuters.
Mbappé, Haaland y Kane quieren su cuota
Durante años, la generación que relevará a Messi y Cristiano Ronaldo trabajó a la sombra de estos. Ahora empuja con fuerza.Kylian Mbappé arrancó el torneo como si quisiera recordar al mundo que sigue siendo el gran heredero. Francia sufrió ante Senegal, pero aparecieron sus zancadas, sus desmarques y un doblete que permitió respirar a los de Didier Deschamps (3-1). “Los Mundiales son competiciones especiales. Hay que empezar fuerte”, expresó el delantero, líder una tropa situada entre las favoritas para alzarse con el trofeo el próximo 19 de julio. Michael Olise también dejó su impronta con una brillante actuación que confirma su condición de aspirante al Balón de Oro, donde competirá con Ousmane Dembélé, que no rindió acorde a lo esperado.
Erling Haaland hizo lo que mejor sabe hacer. Marcar. Noruega regresaba a una Copa del Mundo 28 años después y el delantero del Manchester City no estaba dispuesto a dejar pasar el tren. Su doblete ante Irak (1-4) fue una declaración de intenciones.
Igualmente, Harry Kane tampoco necesitó demasiadas presentaciones. Inglaterra encontró resistencia en la Croacia de Luka Modric, pero el capitán volvió a asumir responsabilidades para la sentencia por 4-2. Lleva el peso del gol de su selección. Dos tantos más para un delantero que parece vivir en un estado permanente de eficacia. El máximo artillero de Europa el pasado curso es otro de los candidatos al Balón de Oro para los que este torneo puede resultar decisivo, como sucedió con el propio Messi o Fabio Cannavaro en su día.
Las decepciones de Portugal y España
A diferencia de Argentina, Francia o Inglaterra, Portugal fue una de las primeras grandes decepciones. Asistió con la vitola de campeona de la Nations League, pero el fútbol no tiene memoria. Congo convirtió en incómodo el estreno de Cristiano Ronaldo y los suyos. El empate a uno dejó un disgusto. “Nos faltó urgencia. No supimos interpretar determinados momentos del partido”, declaró el seleccionador Roberto Martínez.
El paradigma del mal partido fue Ronaldo, que a sus 41 años apura su cuerpo. Sin goles, sin disparos a puerta, sin regates completados, sin ocasiones creadas y sin faltas provocadas en todo el partido, su concurso ha sentado el debate de si puede ser una ayuda o es un problema para un grupo plagado de talento. “El equipo tiene que marcar, no tú. En una jugada, como quiere marcar él, se mete en el camino de Bruno Fernandes. Es más fácil defenderlo. Este es el problema de Ronaldo. Está jugando como un 9, pero nunca ha sido un 9 y no está actuando como un 9. No le está dando a Portugal esas cualidades”, reflexionó Thierry Henry para la Fox.
El exinternacional inglés Chris Sutton fue más duro. Atacó al seleccionador de Portugal: “Tiene miedo de sacarle del campo. Él no es el entrenador. Puede que incluso marque el gol de la victoria, pero hoy estuvo completamente ausente del partido”. La crítica sobre el juego portugués se centró en la figura de Ronaldo.
España, campeona de Europa y otra de las principales favoritas, fue una de las grandes decepciones de esta primera jornada. Los de Luis de la Fuente firmaron un pírrico empate a cero ante la debutante Cabo Verde. El dominio de la posesión no encontró el premio del gol. La decepción fue generalizada, sin apenas un nombre de las posiciones de creatividad que se salvara en el examen del partido. La irrupción de Lamine Yamal desde el banquillo demostró que esta selección necesita de su presencia en lo que podría ser la gran consagración del jugador del Barcelona, llamado a ser referente mundial en los próximos tiempos.
Algo similar sintió Bélgica. Durante años se habló de una generación irrepetible, aspirante a todo. Hoy esa generación comienza a convivir con una pregunta incómoda: si todavía queda tiempo para cumplir las expectativas que la han acompañado durante más de una década. El 1-1 ante Egipto sonó a insuficiente para los de Kevin De Bruyne, Romelu Lukaku, Thibaut Courtois o Jérémy Doku.
Alemania y Suecia firman las goleadas
Por contra, Alemania llegó sin hacer demasiado ruido, pero reforzó su confianza con la mayor goleada hasta la fecha. El 7-1 sobre Curazao fue algo más que una goleada; fue una advertencia. “Ha sido solo un partido. Los torneos no se ganan en junio”, rebajó el técnico Julian Nagelsmann. El mensaje ya estaba enviado.
También Suecia dejó una de las actuaciones más contundentes de la primera jornada con su 5-1 frente a Túnez, que se cobró la primera víctima en un banquillo. La selección tunecina cesó al seleccionador Sabri Lamouchi y reclutó a Hervé Renard tras solo un partido. Los suecos lideran un Grupo F donde Países Bajos y Japón aparecen a remolque tras firmar las tablas en su duelo particular (1-1). Mientras, Colombia, con Luis Díaz convertido en líder, también mostró argumentos para convertirse en una de las selecciones incómodas tras su triunfo ante Uzbekistán (1-3).
Marruecos frenó las ilusiones de Brasil (1-1) en unos de los partidos de mayor cartel de esta primera jornada pero que resultó ser algo anodino. La semifinalista de Catar 2022 volvió a demostrar que aquello no fue una casualidad. Los africanos jugaron sin complejos, resistieron los momentos de sufrimiento y volvieron a desafiar las jerarquías históricas. “Queremos cambiar la mentalidad del fútbol africano”, expresó el seleccionador marroquí, Mohamed Ouahbi. Carlo Ancelotti, mientras, dijo para Dazn: “El equipo tiene que mejorar y va a mejorar”. Vinicius, autor del tanto brasileño y elegido mejor jugador del partido, se salvó de las críticas, que se centraron en Raphinha. “Se quedó corto, rindió muy por debajo de lo que es capaz. Y espero mucho de él en este Mundial”, escribió Romário en O Globo.
Los Mundiales se escriben a toda velocidad. En este primer episodio ya han aparecido los héroes, los que han respondido a las expectativas y las decepciones. Hay margen para cambiar las tornas. Alegrías, lamentos, sucesos inimaginables... Este torneo ya ha pronunciado sus primeros nombres.