El ajedrez, clave en la toma de decisiones de futbolistas como Haaland y Zubimendi
Numerosos jugadores de primer nivel están relacionados con este deporte, no solo como aficionados sino como impulsores o incluso mecenas
Los futbolistas parecen tener, más allá del balón, una predilección por el ajedrez: Zubimendi, Haaland, Joselu, Harry Kane, Quique Setién, Julio Baptista... Los ejemplos son numerosos. No sólo como aficionados, sino también como impulsores del juego e, incluso, mecenas. El ajedrez les aporta herramientas eficaces en la toma de decisiones en el terreno de juego.
HAALAND Y LA INVERSIÓN QUE BUSCA IMPULSAR EL AJEDREZ MODERNO
Recientemente, el Total Chess World Championship Tour anunció la inversión del delantero noruego del Manchester City, Erling Haaland, en Norway Chess, entidad responsable del formato. Un acuerdo que, según explicó en una entrevista a EFE su director ejecutivo, Kjell Madland, llevaba “meses” gestándose.
“Estuvo en el club en el que yo era director [Bryne FK]. No coincidimos en el tiempo, pero, claro, es una gran estrella y para nosotros era muy interesante contar con él”, explicó Madland sobre el interés de la organización y el modo en que se pusieron en contacto con el equipo del jugador.
La inversión de Haaland en el ajedrez va más allá de lo pecuniario; representa la oportunidad de popularizar el ajedrez: “Incorporar a personas de otros deportes y a grandes estrellas es muy importante para ayudar al crecimiento del ajedrez”, subraya Madland.
UN FORMATO QUE BUSCA HACER EL AJEDREZ MÁS ESPECTACULAR Y GLOBAL
El formato de Total Chess combina tres disciplinas de ajedrez, clásicas, rápidas y blitz, en la apuesta de “hacer que el ajedrez sea un deporte más entretenido”, explica.
En esa misma línea, Pedro Vicente, fundador de ‘Ajedrez con cabeza’, esa apertura resulta fundamental: “Cualquier persona ajena al ajedrez que ayude a difundirlo beneficia a todo el mundo”.
Pedro Vicente subraya la universalidad del ajedrez: “Todo el mundo puede coger una pelota, darle una patada y pasarlo bien (...). También se puede disfrutar del ajedrez sin necesidad de jugar bien”.
Más allá del entretenimiento, tanto el ajedrez como el fútbol comparten la necesidad de tomar decisiones rápidas e interpretar al rival. “El ajedrez es un diálogo interno constante entre lo que piensas y lo que crees que está pensando el oponente”, explica. Una dinámica que favorece la anticipación de jugadas, la planificación a largo plazo y la capacidad de abstraerse de los elementos externos.
A ello se suma un aprendizaje clave en el deporte, como es la gestión de la victoria y la derrota. “Cuando pierdes una partida de ajedrez es porque el rival ha jugado mejor”, señala Pedro Vicente, lo que “ayuda a reconocer tus propios errores” y obliga a asumir la responsabilidad de las propias decisiones.
Ese vínculo entre ambos mundos se refleja también en gestos simbólicos. En el Campeonato de Rápidas y Blitz de 2025 en Doha, el futbolista español Joselu efectuó el saque de honor en una partida del campeón Magnus Carlsen. Este año, el balón -y las piezas- siguen en juego.