Se acerca un nuevo aniversario de Astrolibros. El proyecto cumple una docena de años de camino desde la capital alavesa y, cómo no, esa celebración viene acompañada de actividades especiales dentro de su siempre apretada agenda de propuestas. En este caso, esa guinda especial la va a poner la visita de Víctor Sabaté, creador de mundos como los de Los archivos de Ares (Montena). Así va a suceder tanto este viernes como el sábado, oportunidades para que el público de la literatura infantil y juvenil se encuentre con el también traductor.

En concreto, el viernes 10 a las 18.30 horas se producirá un encuentro en torno a la mencionada colección de aventuras, que está ambientada en el mundo mitológico y que se dirige, sobre todo, a lectores y lectoras de 9 a 12 años. Acaba de salir la segunda entrega “y en unos meses saldrá la tercera”, adelanta el escritor nacido en Barcelona, quien, por cierto, va a visitar por primera vez Vitoria. Ya el sábado 11 a las 12.00 horas, se propondrá un juego en torno a la mitología con la mirada puesta en niños y niñas a partir de 6 años, usando la colección Enigmas (Zahorí Books) como referencia.

El reto

De hecho, si algo distingue la trayectoria de Sabaté es ese trabajo con la mitología pero destinada a un público joven. “Los mitos griegos tienen partes bastante escabrosas, por ejemplo. Cuando tienes que hacer adaptaciones para lectores tan pequeños, hay que ser cuidadoso en torno a qué partes cuentas y cuáles te saltas. Pero tampoco se trata de desvirtuar nada y convertirlo todo en un cuento de final feliz. Hay que respectar la esencia del mito original”, apunta.

En este sentido, apunta que “en realidad a mí no me parece tanta locura mezclar mitología con niños y niñas”. Es más, a ellos y ellas “les interesa; particularmente la mitología griega o grecorromana es especialmente divertida, porque a diferencia de otras mitologías en las que todo es muy blanco o negro, en la mitología griega hay una una gama de grises muy rica”. Al fin y al cabo, “replican nuestros defectos: son egoístas, irascibles, injustos... eso hace que las historias de los mitos sean particularmente interesantes, un poco más ricas y divertidas de contar para mayores y para pequeños”, más allá de que las lecturas de unos y otros, en principio, sean diferentes.

Con todo, el autor matiza que hay que tener en cuenta la edad de quienes leen. “A los más pequeños les flipa mucho conocer las historias, los héroes, los monstruos, los poderes de los dioses… se quedan más en esa capa. Los que tienen más edad sí que hacen una lectura más profunda, le sacan más jugo”. Eso sin perder de vista que, más allá de la fecha de nacimiento, “el objetivo fundamental es el entretenimiento, pero también se trata de que se familiaricen un poco con todo este conocimiento que, a fin de cuentas, está muy presente en nuestras vidas”.

En el mundo actual

Además, como pasa en Los archivos de Ares, no se trata tanto de adaptaciones de los mitos, como de reiterpretaciones que, además, se traen al momento actual. “Intento subvertir cosas” usando la mitología como fondo para “intentar darle una vuelta y jugar con ella”. Para ello, en el caso de esta colección, se sirve de dos personajes, uno que es un friki de la mitología y otro que no sabe nada. “Es mi forma de permitir que quien no tenga conocimientos previos, pueda seguir la historia”.

Es algo que, igual, tampoco le viene mal al público adulto que pueda asomarse a estas creaciones, todo sea dicho. “Es verdad que a veces saco personajes que no son los clásicos, sino que son un poquito más rebuscados; ahí sí que es fácil que alguien que tenga un bagaje normal de mitología no se acuerde de ellos o no los conozca”. Con todo, los suyos son libros realizados con la idea de que “puedas leer con tu hijo o hija y también disfrutes".

Portada de 'Enigmas de la mitología'

Portada de 'Enigmas de la mitología' Cedida

Así lo explica un autor que también se dedica a la traducción, aunque en estos momentos es una parte que tiene más apartada. “Ahora tengo la suerte de que la escritura de estos libros me tiene muy ocupado y, aunque también me gusta traducir porque tiene su encanto, no tengo tiempo para ello” comenta quien, cosas de la vida, hizo su debut en el sector editorial publicando una novela de ficción para adultos.