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Cuatro reyes y una corona

El Olympiacos, Fenerbaçhe, Valencia y Real Madrid se juegan la Final a Cuatro en Atenas a partir de este viernes

Cuatro reyes y una coronaEuroliga

Atenas volverá a convertirse del 22 al 24 de mayo en el epicentro del baloncesto europeo. El renovado OAKA acogerá a partir de este viernes una Final Fourcon aroma clásico, un debutante y un cartel de máximo nivel: Real Madrid, Valencia Basket, Olympiacos y Fenerbahçe pelearán por el trono continental en una edición marcada por las bajas sensibles, los contrastes generacionales y una batalla táctica que promete convertir el ahora denominado Telekom Center en una auténtica olla a presión.

La Euroliga reúne esta vez a cuatro aspirantes con identidades muy definidas. El Real Madrid llega como el club más laureado de Europa; Valencia Basket,como el novato sin miedo tras protagonizar la gran sorpresa del play off; Olympiacos como el equipo más sólido y regular del curso; y Fenerbahçe como el vigente campeón dispuesto a defender la corona.

Primer cara a cara

La primera semifinal, programada para las 17.00 horas, enfrentará dos filosofías opuestas. Tanto el Olympiacos como el Fenerbahce son dos equipos muy físicos, que se sienten cómodos en encuentros de baja anotación que resuelven habitualmente con el talento de sus estrellas.

También será un choque de entrenadores muy expresivos y pasionales. Bartzokas representa el baloncesto de sistema y precisión colectiva. Jasikevicius vive cada posesión como una batalla psicológica y explota cualquier debilidad hasta romper al rival.

La historia le ha preparado al Olympiacos un escenario especial. La Final Four se disputará en el OAKA, la casa del eterno rival, el Panathinaikos. Allí, en territorio hostil, el conjunto del Pireo sueña con levantar la Euroliga tras registrar el mejor balance en la fase regular del torneo, algo que recientemente no ha ido acompañado del título.

Sasha vezenkov contra Jaron Blossomgame en el último partido del 'play off'

Los de Bartzokas terminaron líderes con un balance de 26-12 y después arrasaron al Mónaco en el play offcon un contundente 3-0. El Olympiacos llega fresco, sólido y probablemente como el equipo más equilibrado de los cuatro finalistas.

Su baloncesto es reconocible desde el primer minuto: circulación constante, cortes sin balón, defensa agresiva y un ritmo controlado que asfixia al rival. La amenaza ofensiva de Vezenkov y Fournier convierte cualquier desajuste defensivo en una condena. Por dentro, el experimentado Milutinov ha cuajado una temporada extraordinaria y Tyrique Jones y Donta Hall son su contrapunto atlético.

El Fenerbahçe, por su parte, aterriza en Atenas sin el cartel de favorito, pero físicamente entero y con uno de los entrenadores más competitivos de Europa.

El conjunto de Jasikevicius eliminó al Žalgiris por 3-1 tras una serie en la que volvió a exhibir su identidad: defensa física, lectura táctica y capacidad para destruir el ritmo rival.

Horton Tucker enfrentandose a Tubelis del Zalgiris en el 'play off'

El equipo turco mezcla músculo y talento individual. El exbaskonista Baldwin IV y Horton-Tucker aportan verticalidad y desequilibrio en transición y en las penetraciones, mientras Colson y Biberovic son los encargados de abrir la cancha con el tiro. Todo ello sin olvidar la inestimable aportación de Nando de Colo, que tras una carrera deportiva inmaculada en Europa podría vivir su última Final Four

Duelo ACB

El segundo enfrentamiento es, para muchos aficionados, el más esperado de esta Final Four: el rey de Europa contra el novato, ambos españoles. La gran historia de esta edición pertenece al Valencia Basket. Nunca antes el club taronja había alcanzado una Final a Cuatro y lo ha hecho derribando al Panathinaikos en una serie épica que parecía perdida.

Los de Pedro Martínez cayeron en los dos primeros partidos disputados en el Roig Arena y viajaron a Atenas obligados a ganar dos veces. Lo consiguieron. Y de vuelta a Valencia cerraron la remontada con un contundente 81-64 en el quinto encuentro.

El éxito del equipo, que está realizando un baloncesto espectacular de la mano de Pedro Martínez, tiene nombre propio: Jean Montero. El dominicano fue el MVP del play off tras firmar actuaciones descomunales, incluida una valoración de 45 créditos en el cuarto partido de la serie. Su descaro y personalidad en los momentos calientes le han convertido en la gran revelación del torneo.

Campazzo en uno de los enfrentamientos contra el Hapoel

Hablar del Real Madrid en Europa siempre significa hablar del máximo favorito.Once títulos continentales contemplan al club blanco y la experiencia de su plantilla convierte cada Final a Cuatro en territorio natural. Pero esta vez el gigante llega golpeado.

El conjunto madridista eliminó al Hapoel por 3-1, aunque el verdadero problema apareció después. La lesión de Tavares, unida a la baja de Len, deja muy tocada la pintura blanca antes del viaje a Atenas.

Sin su intimidación, el Real Madrid pierde rebote, protección del aro y presencia física. Sergio Scariolo tendrá que apostar por quintetos pequeños, más ritmo exterior y una dependencia máxima del talento de Campazzo, Hezonja y Llull; incluso recolocando piezas como Garuba, Deck y Lyles para cubrir el juego interior. La realidad es evidente: todos los rivales huelen sangre en la pintura blanca.

Jean Montero en el último partido contra el Panathinaikos del 'play off'

Presencia azulgrana

La Final Four también contará con una destacada representación de exjugadores baskonistas repartidos entre varios aspirantes al título. El Olympiacos llegará a Atenas con Peters, ya asentado en el conjunto griego tras cuatro temporadas y con experiencia habitual en las rondas decisivas, además de Hall, que disputará su primera Final Four con el club del Pireo.

En el Fenerbahçe estará Baldwin IV, otro exbaskonista que debutará en una Final a Cuatro europea. Mientras, el Valencia Basket contará con dos viejos conocidos de Vitoria como Costello y Thompson, ambos preparados para vivir por primera vez una cita de este nivel con el conjunto taronja. Por no olvidar a Sergio Scariolo y a Pedro Martínez.