Arturs Kurucsse inscribe en un ‘draft’ atÍpico
promesa el base letón alberga esperanzas de integrar el baskonia de la próxima temporada
- Arturs Kurucs, una de las grandes esperanzas del Baskonia que ha permanecido esta campaña en el VEF Riga en calidad de cedido hasta la pandemia del coronavirus, sueña con la NBA a largo plazo. El base letón, hermano del exbarcelonista Rodions, que ya milita desde 2018 en la mejor liga del mundo en las filas de los Brooklyn Nets, ha decidido sumarse a la nutrida lista de jóvenes promesas de la canasta que se declaran durante estos días elegibles para una ceremonia del draft que podría cambiar de fecha y lugar debido a la crisis sanitaria.
Este paso no constituye ninguna sorpresa en jugadores de su corta edad y tampoco implica que finalmente Kurucs vaya a resultar elegido dentro de unos meses por alguna franquicia estadounidense. De hecho, el timonel azulgrana -de 20 años, 1,93 metros y con margen suficiente todavía para poder participar en las futuras loterías del baloncesto universitario estadounidense- podrá retirar su candidatura en las semanas previas a su celebración si entiende que no resultará elegido o, en su defecto, intuye que saldrá en una posición retrasada que perjudique sus opciones de competir algún día en la mejor liga del mundo.
Para un jugador muy verde y sin cuajar del todo como Kurucs, la NBA se mantiene como una aspiración muy lejana al no haber alcanzado aún la velocidad de crucero ideal. Eso dice la teoría, ya que su hermano Rodions recaló en un buen equipo norteamericano pese a su irrelevante papel en un Barcelona donde nunca gozó de oportunidades.
Dada la dificultad para gozar de minutos en Vitoria, el letón ha completado una buena temporada en un pujante club de su país natal como el VEF Riga, que disputó la Basketball Champions League de la FIBA y donde promedió 10,6 puntos, 3,2 rebotes y 1,6 asistencias. Con un estilo algo alocado, carente a menudo de pausa y acostumbrado a gastar pólvora a mansalva, se perfila como un buen proyecto en el que el Baskonia confía para integrar su plantilla de las próximas temporadas.
Su condición de cupo de formación y las previsibles estrecheces económicas del club afincado en Zurbano para afrontar el proyecto de la próxima campaña alimentan seriamente dicha posibilidad, aunque es obvio que todavía no se encuentra preparado para ser un primer espada ni tampoco un base al que se pueda brindar una gran responsabilidad.
El base báltico llegó a Vitoria en el lejano verano de 2015. Lo hizo con un contrato de larga duración de ocho años. Tras varias campañas en el filial del Fundación 5+11, su debut oficial con la elástica azulgrana se produjo en febrero del año pasado en la victoria del Baskonia en la pista del Gran Canaria. La entidad alavesa tomó el pasado verano la determinación de que él y otros jóvenes de su cantera se foguearan lejos de Vitoria en busca de la imprescindible continuidad.
Además de Arturs Kurucs, otros rostros conocidos como el barcelonista Leandro Bolmaro, Theo Maledon (Asvel), Anthony Edwards, Niccolo Mannion o el macabeo Deni Advija también se han declarado elegibles para el draft. Según las diferentes páginas especializadas, todos ellos sí pueden ser elegidos en primera ronda. En el caso del director de juego baskonista, sin tantas horas de vuelo, las perspectivas resultan menos halagüeñas.
La futura loteria de jugadores para la NBA podría cambiar de fecha y lugar en función de la evolución del coronavirus