El Kutxabank Araski logró este pasado miércoles un triunfo de un valor incalculable ante el Perfumerías Avenida (68-72), demostrando que todavía tiene fuerzas para pelear por quedarse en la Liga Femenina. Sin embargo, la alegría no pudo ser completa: el equipo vitoriano sigue al borde del abismo. Con 9 victorias y 18 derrotas, se mantiene en posiciones de descenso porque en la pasada jornada también ganaron contra todo pronóstico sus tres rivales directos.
El Gernika se impuso por la mínima en el derbi vasco al IDK, el Cadí La Seu derrotó al Ensino y el Joventut hizo lo propio con un gallito como el Jairis, precisamente el próximo rival de las verdes.
Las cuentas están claras para las pupilas de Made Urieta. Para asegurar la permanencia, el Araski necesitará ganar al menos dos de los tres partidos que le quedan frente al citado Hozono Jairis, Baxi Ferrol y Estepona. O, en función de los resultados de sus rivales directos, quizás tengan que hacer un pleno en las tres jornadas restantes. Y es que cada encuentro se ha convertido en una final que puede decidir un año entero de trabajo. El drama se intensifica porque no basta con depender de sí mismo.
El problema añadido para el Araski radica en que tiene perdidos los averages particulares con los rivales directos a excepción del Joventut, que por si fuera poco no tiene un calendario especialmente complicado. Por ejemplo, en la última jornada visita a un ya descendido Gran Canaria.
Se da por hecho que tanto las verdinegras como el Gernika, que también debe medirse a las insulares este sábado en Maloste, sumarán como mínima esa victoria.
El Joventut también debe enfrentarse fuera de Badalona al Leganés y en casa a un Estepona prácticamente salvado. Las vizcaínas, por su parte, deben rendir visita a otro equipo metido hasta el cuello en la pelea por la salvación como el Cadí La Seu, además de recibir en casa al Perfumerías Avenida. El conjunto catalán, que también aventaja en una victoria al Araski más el average, visitará al Estepona y al Casademont Zaragoza.
La salvación más cara
El que todavía no está salvado pese a tener 11 triunfos, dos más que el Araski, es el IDK, que además afronta el calendario más duro. Las guipuzcoanas, a las que el Araski sí se ha impuesto en sus dos enfrentamientos directos de esta campaña, deben recibir al Valencia y Girona y visitar al Leganés.
El Araski está al límite. No hay prácticamente margen de error. La temporada ha sido muy complicada y el problema radica en que puede ser la salvación más cara de la historia en la Liga Femenina. Cada jornada será un examen de supervivencia empezando por la complicada salida del domingo a Alcantarilla ante el Jairis, que se juega la cuarta plaza, está herido tras caer en Badalona y ya se impuso en la ida en Mendizorroza.
La presión se siente en cada entrenamiento y en cada desplazamiento. La salvación dependerá de la garra del Araski, de mantener la cabeza fría y también de que los rivales fallen porque los números no son favorables. Cada jornada es una batalla, si bien la desventaja con IDK, Gernika, Joventut y Cadí La Seu es mínimo
Lo único claro es que el último tramo de la temporada será no apto para cardíacos. La victoria ante Avenida fue solo un respiro, un pequeño alivio que no cambia la situación real: el Araski sigue al borde del abismo. Si no gana casi todos los partidos que le quedan, la permanencia podría escaparse en cuestión de minutos.