La huelga de monitores fuerza el cierre de piscinas de los Centros Cívicos, 'Mendi' y Gamarra

Sindicatos exigen la readmisión de la trabajadora despedida y el fin de las presiones empresariales a la plantilla

02.09.2020 | 00:54
Trabajadores escenificaron el sábado una clase de zumba a modo de protesta. Foto: J. Chavarri

vitoria – Los socorristas comenzaron sus protestas con un perfil bajo en verano, con paros diarios de dos horas mañana y tarde, que forzaron al Ayuntamiento a cierres puntuales de las piscinas de Mendizorroza y Gamarra en plena temporada estival, para enfado de los bañistas. Aseguran que desconvocaron las protestas en señal de buena fe, convencidos de que el Ayuntamiento iba a mediar entre los trabajadores y las dos subcontratas municipales que prestan el servicio: Disport Eki y Aiteko. Sin embargo, lejos de acercar posturas, el problema ha ido más y, desde ayer, la plantilla de monitores deportivos de centros cívicos e instalaciones deportivas municipales de Gasteiz está de huelga indefinida, tras una larga asamblea celebrada hasta la madrugada en el frontón de Errekaleor para mantener la distancia entre los asistentes, como manda el protocolo sanitario del coronavirus.

Una huelga indefinida que ya afecta de forma directa a los gasteiztarras puesto que permanecieron cerradas por la mañana las piscinas cubiertas de los centros cívicos y las descubiertas de Mendizorroza y Gamarra. Y que amenaza con cerrar otras instalaciones municipales, pese a que, de momento, el Ayuntamiento indica que, en general, están abiertas. La incidencia de la huelga también se dejó notar en la apertura y cierre de los frontones municipales. Por el contrario –precisa el gabinete Urtaran– abrieron, por ejemplo, el rocódromo del centro cívico Hegoalde y el campo de fútbol de Lakua-Arriaga. Por la tarde, la huelga se secundó en los frontones y piscinas de Aldabe, San Andrés, Iparralde, Judimendi, Lakua 03, Hegoalde y Zabalgana, pero no en Salburua y Abetxuko. En Gamarra y Mendi, por su parte, hicieron huelga los socorristas, pero no el personal de control de accesos y vigilantes.

Distinta lectura hacen los sindicatos ELA, CCOO y LAB que acusan al gabinete Urtaran de retrasar una semana la apertura del 50% de las piscinas cubiertas en un posible intento de "boicotear" la huelga.

La primera jornada de paro de cancheros, socorristas, vigilantes y monitores deportivos comenzó con una concentración en la Plaza Nueva que hoy repetirán frente a las oficinas del Ayuntamiento de San Martín y piquetes informativos, explica desde el sindicato ELA Rubén Espina. Sobre la mesa, además de las jornadas de paro, está el despido de una trabajadora de la firma Aiteko a consecuencia de la huelga –vinculan los sindicatos– y las presiones de las empresas hacia los empleados. En pleno periodo de inscripción para los cursos y talleres que se van a impartir en septiembre en los centros cívicos, está por ver todavía si tendrán que suspenderse si las protestas siguen. "No podemos adelantar nada", indican desde el gabinete Urtaran insistiendo de nuevo, como ya hizo la semana pasada, en la necesidad de que empresas y plantilla negocien hasta alcanzar un acuerdo.

Y aquí radica precisamente una de las claves del conflicto. Los trabajadores de las dos contratas que prestan servicio para el Ayuntamiento aseguran que se han cansado ya de esperar una respuesta por parte del gabinete Urtaran, a quien acusan directamente de no querer mediar y de echar balones fuera. El gobierno jeltzale, por su parte, considera que se trata de un conflicto entre empresa y empleados, pese a que afecta directamente a los servicios que la institución presta a los vecinos de Vitoria.

En la protesta prevista para hoy frente a las oficinas municipales de San Martín, los sindicatos pedirán la readmisión de la empleada despedida y que cesen las presiones a los monitores. "Era una trabajadora con mucho peso en la huelga", declara Ane Romeo, de ELA.

Igualmente, la plantilla se reafirmará en su lucha contra los recortes en la programación de las actividades de los centros cívicos y en la defensa de las condiciones de subrogación, incluidos los 15 minutos para la apertura y el cierre de las piscinas, con el objetivo de poder desinfectar las instalaciones deportivas antes y después de ser utilizadas por los bañistas. "El sector está con fuerza, muy defraudado con las últimas reuniones mantenidas con las empresas y sigue sin tener propuestas por parte del Ayuntamiento", explica Romeo. El viernes pasado, monitores y socorristas informaron de la posibilidad de huelga a partir del 1 de septiembre y el sábado escenificaron una protesta en la Virgen Blanca. Indican que el Ayuntamiento se comprometió a mediar en el conflicto y a solicitar a las empresas un protocolo para llevar a cabo una apertura y cierre de las piscinas que garantice la seguridad de los usuarios contra la covid-19. Censuran que no ha cumplido su compromiso. Sin embargo, desde el Ayuntamiento señalan que se mantiene un contacto constante, pero son las dos contratas y la plantilla quienes deben hablar para resolver el conflicto que les separa.

Y de cara al nuevo curso de talleres en los centros cívicos, la plantilla está preocupada por lo que denomina recortes de jornada de entre un 40 y un 85% en los cursos a impartir en los centros cívicos, llegando en algún caso al 100%. A ello se suma su incertidumbre laboral por la pandemia. El gobierno Urtaran indica que la programación municipal se ha ajustado un 20% para responder a las necesidades de la pandemia sanitaria.

Afección. Piscinas cubiertas de los centros cívicos y descubiertas de Gamarra y Mendizorroza por la mañana. También afectó la huelga a la apertura y cierre de los frontones municipales. Por la tarde, la huelga se secundó en los frontones y piscinas de Aldabe, San Andrés, Iparralde, Judimendi, Lakua 03, Hegoalde y Zabalgana, pero no en Salburua y Abetxuko. En Gamarra y Mendi, por su parte, hicieron huelga los socorristas, pero no el personal de control de accesos y vigilantes.