Con pancartas en las que podían leerse lemas como En pandemia, la jornada continua apremia o La salud de nuestros hijos está en juego, la asociación de madres y padres del colegio público de Salburua dio comienzo ayer a las movilizaciones por la jornada continua. La de ayer fue la primera, porque anuncian que seguirán tomando las calles colindantes del centro (Roma y París, en función de la entrada por la que accedan sus hijos) de 8.45 a 9.15 horas cada martes armados con cacerolas, silbatos e incluso tambores de San Prudencio.