Gasteiz - A grandes rasgos, muy a grandes rasgos, el plan del gobierno municipal del PNV para absorber el déficit de 68 millones de euros que presenta el Presupuesto del Ayuntamiento de Vitoria para 2015 pasa por pedir a los bancos entre 40 y 45 millones de euros, por desprenderse de patrimonio municipal, principalmente suelo e inmuebles, por valor de no menos de seis millones de euros; y por obtener fondos de las sociedades municipales.
El propio alcalde, Gorka Urtaran, presentó ayer en comisión a los grupos políticos sus medidas, que para ser las de la Corporación precisarán ahora de una negociación al detalle. Es mucho de lo que se puede discutir, pero el dinero que le falta al Ayuntamiento se ha ido por tres sumideros, principalmente, y por ello el equipo de gobierno ha dividido su borrador de actuación en otros tantos grandes bloques.
En lo relativo a Ensanche 21, que le debe a la caja común del Ayuntamiento 15,3 millones de euros, el PNV propone pedir un crédito por ese importe, o algo más, avalado por el patrimonio de la sociedad y sus activos, principalmente parcelas, viviendas y lonjas que además se confía en vender a corto y medio plazo. Por otro lado, se jubilará y prejubilará a quien reúna los requisitos para ello, se reubicará a quienes tengan plaza de funcionario, y se bajarán los sueldos para equipararlos con los de los trabajadores municipales. Todo ello, previa negociación con la plantilla.
El alcalde, que en la pasada legislatura trató de acceder, sin éxito, al detalle de las nóminas de la sociedad, ya las conoce, y las hará públicas, pues hay sueldos “que llaman mucho la atención, muy por encima de lo que nadie de esta mesa cobra”. Tanto, que el recorte salarial, junto con las jubilaciones y los cambios de destino, permitirán ahorrar 600.000 euros todos los años a la empresa, suficiente para pagar en diez años la mitad del crédito que se va a pedir.
El otro gran ámbito de actuación es el de las sentencias firmes por las expropiaciones de Olarizu y Gamarra, una pella de 15,7 millones de euros cuyo pago, si no hay novedad al respecto, se hará también con dinero de la banca privada, con el máximo fraccionamiento posible. El Ayuntamiento ha solicitado acceder al fondo específico con el que cuenta el Ministerio de Administraciones Públicas para estas apreturas municipales, pero el gobierno de Rajoy se lo ha denegado, por ansias de venganza, porque en principio sólo es para las administraciones de régimen común, no forales, o por ambas cosas. Ayer Urtaran pidió al PP que interceda ante el ministro Montoro para que libere esos 15,7 millones, que a la ciudad le vendrían como agua de mayo, dado que es un préstamo sin intereses.
El tercer gran bloque por el que se ha descuadrado el Presupuesto es por el segundo pago del IVA del nuevo Ayuntamiento (2,5 millones), por las partidas retenidas que estaban sujetas a ventas de suelo frustradas (8,3 millones de euros), entre ellas la de Tuvisa, o por los 21 millones provenientes de partidas que no fueron dotadas adecuadamente cuando el PP retocó la prórroga presupuestaria. Para sacar dinero con el que cubrir estos apartados el PNV plantea poner en venta parcelas y garajes por valor de seis millones de euros, y sacar 8 millones de euros de la caja de Gilsa, cuya nula actividad le permite funcionar con una tesorería mucho menos abultada. De esos 8 millones, 4,5 serían para Gasteiz y el resto para el Gobierno Vasco.
Además, Urtaran prevé obtener 5,5 millones de euros de Amvisa, pero no de sus dividendos, como planteaba el PP, sino como pago por patrimonio municipal (almacenes) que venderá a la sociedad. Por otro lado, se recortarán 3,9 millones de euros en diferentes departamentos, y otros 1,4 en Tuvisa, para sumar un total 22,7 millones de euros, que sumados a los que pedirá Ensanche 21 a las entidades financieras, y los 15 millones de las sentencias, hacen un total de 54, nueve millones menos de los 63 que faltan, 68 si al final hay que pagar la extra de 2012 a los funcionarios. Así pues, tocará pedir prestados entre 9 y 14 millones de euros que, avisó Urtaran, no liberarán las entidades si no vienen de la mano de otro plan de saneamiento, éste codiseñado junto con los bancos, dado que se trata de cubrir gasto corriente.
Las medidas diseñadas por el PNV gustaron más o menos en la oposición en función del color político de cada cual, pero nadie dio un golpe encima de la mesa. Todos quieren negociar, entre otras cosas porque hay bastante que negociar. A Irabazi y Hemen Gaude no les gusta que la ciudad se endeude aún más. EH Bildu denunció que se recurra otra vez “al ladrillo” y apostó por modificar los impuestos, y el PP considera que el PNV ha adoptado las soluciones que ellos planteaban. El PSE, en su calidad de socio del gobierno, prefirió no posicionarse.
Salarios al descubierto. Al entrar al gobierno, el PNV ha podido conocer los sueldos del personal de Ensanche 21, según los jeltzales muy por encima de lo que cobra el personal municipal.
El alcalde de Gasteiz defendió un plan que fue recibido, a su juicio, con “postureo político”.
El concejal del PP acusó al PNV de “sobreactuar” al denunciar un agujero que “no existe”.
La portavoz de EH Bildu afirmó que apelar a la venta de suelo es como “vender pantalones cuando no se venden pantalones”.
El portavoz de Sumando denunció que se completen los millones que restan para tapar el déficit recurriendo al mercado crediticio.
El concejal de Irabazi en Gasteiz denunció que se obligue a Amvisa a comprar inmuebles que “no necesita”.
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Millones de euros es el importe total de los préstamos que el PNV cree necesario pedir, 40 si finalmente no hay que pagar lo que falta de la paga extra de 2012 a los funcionarios.